Chichester, Inglaterra.- El polifacético artista mexicano Francisco Toledo expone una instalación con sus "papalotes" en la galería Pallant House, de Chichester, ciudad inglesa de origen romano y famosa por su catedral gótica.
"Papalote", término de la lengua nahuatl que significa mariposa, es una cometa típica de México confeccionada con materiales diversos, como juncos o ramas secas y plástico o tejidos naturales.

Nacido en Oaxaca, en 1940, Toledo es un gran defensor del riquísimo legado cultural de ese estado y los "papalotes" por él decorados reflejan su interés en la historia y la mitología mexicanas.

En ellos aparecen desde animales diversos como serpientes, tortugas, conejos, coyotes, murciélagos, sapos, grillos y perros, hasta personajes de la propia historia mexicana, explicó a EFE el director de la galería, el holandés Stefan van Raay.

Ilustrada por un poema de Antonio Machado, su bella instalación cuelga del techo en una escalera de la galería.

Los "papalotes" que la conforman han sido fuente de inspiración de los niños de la localidad, que en un pequeño taller preparado al respecto con la ayuda de artistas locales confeccionan y pintan sus propias creaciones.

Según el responsable junto a Van Raay de la instalación, el artista mexicano radicado en Inglaterra Antonio Rodríguez Rivera, las obras de Toledo combinan la magia de la cultura de la costa con una fuerte sensualidad que suscita la sonrisa y humaniza a todas la criaturas.

Las creaciones de Francisco Toledo, que es, además de pintor, artista gráfico, ceramista, escultor e ilustrador, rebosan de imágenes oníricas de su niñez fundidas a veces con el simbolismo precolombino y referencias a las obras de artistas como Mirò, Tàpies, Rufino Tamayo, Goya, Blake o Ensor.

Otro tema clave es en la tradición nahuatl la creencia de que cada destino humano está estrechamente vinculado al de un espíritu azteca que ha adoptado la forma de un animal.

La instalación de Toledo coincide con una exposición dedicada en la misma galería, bajo el título de "Amigas Surrealistas", a tres mujeres artista a las que, huidas de Europa durante la Segunda Guerra Mundial, el México de Lázaro Cárdenas acogió generosamente para continuar allí sus carreras y su amistad.

Se trata de las pintoras Leonora Carrington y Remedios Varo, inglesa y española respectivamente, y de la fotógrafa de origen húngaro Kati Horna, cuya obra es equiparable a la de el francés Henri Cartier-Bresson o su compatriota y amigo Robert Capa.