Jesús Jiménez Alvarez
Otro aspecto que afecta a las distribuidoras de automóviles nuevos, es la importación de más de un millón de vehículos norteamericanos cada año
Además de permitir la importación legal de más de un millón de autos "chocolate" cada año, el Gobierno Federal ha convertido a las distribuidoras y agencias de autos, en oficinas recaudadoras de impuestos, por todos los gravámenes que aplican a los vehículos nuevos.

Esto representa un verdadero freno a la industria automotriz, porque en lugar de incentivar al crecimiento, encarecen el producto y lo colocan fuera del alcance adquisitivo de una gran parte de los mexicanos, expuso a la Sección DINERO Enrique González Pons, Director General de Distribuidores Ford en Saltillo.

"En otros países esos gravámenes no existen, y aquí el gobierno nos ha convertido a las distribuidoras en oficinas recaudatorias de impuestos, porque pagamos ISAN ( Impuesto Sobre Automóviles Nuevos), IVA (Impuesto al Valor Agregado), y además tenemos que informar a la Secretaría de Hacienda, a quién le vendemos y a quién le facturamos", explicó.

"Y para todo eso tenemos que aplicar recursos humanos y físicos, porque se requiere infraestructura dedicados única y exclusivamente para hacer las cosas lo mejor posible", expresó el entrevistado al referirse a los numerosos requisitos y exigencias de la Secretaría de Hacienda.