Roberto Garduño y Enrique Méndez/La Jornada
Las diferencias internas en las bancadas de PRI y PAN por la distribución de recursos para los gobiernos estatales encabezados por priístas y panistas, así como la pugna entre ambas por el manejo de las reglas de operación de la partida destinada al campo y el recorte en el programa Oportunidades, explican que se haya retrasado el acuerdo.
México, D.F..- A dos días de que venza el plazo para la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2010, los diputados de PRI y PAN mantienen detenida la negociación porque los gobernadores de ambos partidos pretenden obtener más recursos con el propósito de operarlos en las elecciones del próximo año en 10 estados de la República.

A pesar de que este jueves los gobernadores perredistas iniciaron un intenso cabildeo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y los coordinadores parlamentarios de PRI y PAN, los diputados del PRD denunciaron la exclusión de que han sido objeto en la redacción del proyecto de dictamen.

Las diferencias internas en las bancadas de PRI y PAN por la distribución de recursos para los gobiernos estatales encabezados por priístas y panistas, así como la pugna entre ambas por el manejo de las reglas de operación de la partida destinada al campo y el recorte en el programa Oportunidades, explican que se haya retrasado el acuerdo.

Además, el tricolor pretende aplicar un fuerte recorte en los rubros donde ha detectado excesos, con el propósito de reorientarlos hacia la inversión en los estados.

Entre esos rubros están gasto corriente, seguro popular y el programa Oportunidades; además de "eliminar la discrecionalidad del Ejecutivo federal, acotar el crecimiento de gasto superfluo, normar los subejercicios, flexibilizar y simplificar las reglas de operación, y aligerar" el convenio entre los estados y la Federación para inversión pública compartida.

Participación de los estados

En un documento de circulación interna, los priístas consideran que en el proyecto de decreto del PEF 2010 presentado por el presidente Felipe Calderón existen "excesivas facultades para la Secretaría de Hacienda en el manejo del gasto, sobrerregulación de los recursos para los estados, discrecionalidad en el uso de programas sociales, ajuste y control insuficiente al gasto corriente".

Mantienen la exigencia de modificar el porcentaje de las aportaciones federales y estatales en obras públicas.

Por ejemplo, el PRI pretende que la fórmula para infraestructura hidráulica y apoyo al campo pasen de la proporción actual de 50 por ciento por cada entidad, a 25 de los estados y 75 por ciento de la Federación.

Según los priístas, es necesario que los estados participen en la definición de las reglas de operación de los programas, regular los subejercicios e impulsar un nuevo proceso de descentralización de los recursos para las entidades.

El PAN, en principio, aceptó cambiar el porcentaje de participación en infraestructura hidráulica, pero no en el campo.

Además, en el diálogo con el PRI rechazó entregar las reglas de operación a los gobernadores, con el argumento de que es facultad exclusiva del Ejecutivo federal.

El vicecoordinador de Acción Nacional en materia económica, Luis Enrique Mercado, sostuvo que en la distribución del gasto no habrá ventajas para ningún partido político.

"Todos participan en la negociación, presentan sus propuestas y defienden los rubros que les interesan. Por muy complicadas que sean las negociaciones, el Congreso tiene capacidad para llegar a consensos y acuerdos", afirmó.

Jorge López Portillo, del PRI, advirtió que la posición de su partido obedece a que "en dos ocasiones Felipe Calderón paró el gasto público con dos pretextos: la influenza y la orden que dio a todos los órganos internos de control de las dependencias federales de reintegrar a Hacienda los recursos que, hasta agosto pasado, no se habían ejercido. Eso es lo que nos preocupa, el manejo irregular del gasto público".

Vidal Llerenas Morales, del PRD, sostuvo que el presupuesto no debe utilizarse para castigar a los ciudadanos por razones políticas, y reconoció que su grupo parlamentario no conoce el rumbo de la negociación:

"No lo sabemos, porque no conocemos todavía los términos de lo que se discute. Nos han ofrecido garantías; pero no sabemos, porque no lo estamos viendo. Lo que puedo decir es que no hemos entrado al fondo de ninguna negociación presupuestal, hay invitaciones a hacerlo y hay compromisos".

La indefinición del Revolucionario Institucional acerca de la distribución de la bolsa de 85 mil millones de pesos de reasignaciones, así como la postura de un sector de priístas de no avalar el acuerdo con Hacienda de rechazar la controversia sobre la extinción de Luz y Fuerza del Centro, obligó a no llevar a cabo la plenaria de la bancada, que se pospuso para la tarde de hoy.

La Comisión de Presupuesto, citada para reunirse a las 20 horas de ayer, sólo se instaló, declaró un receso e iniciará la discusión del proyecto de dictamen esta noche.