LA JORNADA
México, D. F. .- El ingreso por remesas se convirtió en la principal fuente de divisas para la economía en los ocho primeros meses de este año, según informes dados a conocer por el Banco de México (BdeM).
En aumento, pero con tasas de crecimiento cada vez menores, los envíos de divisas desde el exterior de los trabajadores mexicanos ascendieron a 16 mil 229.6 millones de dólares entre enero y agosto de 2007. Esto representó un aumento de 1.7 por ciento sobre el monto registrado en el mismo periodo del año pasado, después de que en el mismo lapso de 2005 crecía a una tasa anual de 25.5 por ciento.

Aún con esta tendencia decreciente, el ingreso de divisas por remesas a la economía nacional rebasó en 394.6 millones de dólares al aportado por la balanza comercial petrolera, la cual tuvo un superávit de 15 mil 835 millones de dólares, y quedó 2.5 por ciento abajo del monto de los recursos monetarios provenientes de las remesas entre enero y agosto.

Sólo durante agosto los trabajadores mexicanos enviaron 2 mil 205.3 millones de dólares al país desde el exterior, lo que significó un incremento de 2.1 por ciento respecto a lo captado en el mismo mes del año pasado, en circunstancias donde se conjugan aumentos de la migración hacia Estados Unidos, un mayor número de personas deportadas y una crisis que afecta en particular a la industria de la construcción en aquel país.

Por lo que respecta al fenómeno migratorio, de acuerdo con información del gobierno mexicano sólo entre enero y junio de 2007 fueron repatriados 320 mil 892 mexicanos.

En tanto, un breve análisis del grupo financiero Banamex-Citigroup sobre el cada vez menor aumento en el ingreso de divisas por remesas al país, señala: "El crecimiento acumulado a agosto es de 1.7 por ciento. Aún cuando actúa favorablemente una mayor cobertura por parte del Banco de México, la incertidumbre sobre la recuperación de la economía de Estados Unidos, principalmente en el sector de la construcción, ha afectado negativamente las transferencias de dinero a México".

Esta situación de casi estancamiento puede observarse también en el número total de operaciones de envío registradas por el Banco de México, el cual fue de 6 millones 48 mil transferencias en agosto de 2007, y de 6 millones 47 mil en el mismo mes de 2006. El incremento anual fue de 0.006 por ciento; es decir, prácticamente no varió.

Los informes del banco central indican que el monto promedio por remesa casi ha permanecido constante también. En agosto del año pasado se registró un promedio de 357.04 dólares por envío, mientras en el mismo mes de 2007 el promedio fue de 364.63 dólares, lo cual significó un aumento anual de 2.1 por ciento en los recursos, que mandan los trabajadores desde el exterior para apoyar a sus familiares en México.