Buenos Aires, Argentina.- Geraldine Chaplin reconoció que para ella fue "sano" pelearse con su padre, el mítico actor y director Charles Chaplin, durante la adolescencia "en vez de a los 40 años", según una entrevista publicada hoy por la prensa de Argentina.
La actriz, que se encuentra en el país con motivo del Festival Internacional de Cine de San Luis, confesó, además, que su padre "se deprimía en Navidad", ya que sus fiestas "eran de mucha opulencia y él recordaba su infancia de niño pobre"."A mí me daban una naranja", es la frase que recuerda Geraldine Chaplin que decía su padre mientras ellos abrían sus regalos, señaló al diario bonaerense Ambito Financiero.Proveniente de una familia de artistas, Chaplin es nieta del dramaturgo Eugene O'Neill, de quien la actriz afirmó que cuando sus padres se casaron "no quiso saber nada" de su madre (Oona O'Neill) "e inclusive se negó a conocer a sus nietos".La actriz estadounidense profesó una gran admiración y amor por su mamá, fallecida hace 15 años, y afirmó que su hermana y ella querían ser como su madre."Pero creo que yo no le llegué ni a la punta de los talones", sostuvo."Papá predicaba valores, pero era mamá quien daba el ejemplo", recordó la presidenta del jurado del Festival de San Luis, que se lleva a cabo hasta el domingo próximo en la provincia homónima del centro de Argentina.La actriz indicó que la monogamia es una de las cosas que tanto ella como sus hermanos heredaron de su madre, "o al menos -señaló- las relaciones largas".Chaplin se mostró convencida de que si su madre "no se hubiera dedicado de lleno a cuidar" a su padre, "quizás hubiera sido escritora, ya que escribía unas cartas impresionantes, pero eligió voluntariamente dejar de lado sus dones" por él.Geraline Chaplin es madre de dos hijos: Oona, a quien define como "un huracán" y quien más que hija de ella parece de Sofía Loren, y Shane, quien prepara el doctorado en psicología."Antes del doctorado, Shane estuvo años atendiendo a enfermos terminales sin techo, que la policía recogía de la calle, y también trataba con niños golpeados o violados. Un ambiente como el que debió haber conocido su abuelo cuando era niño en Londres", explicó.La actriz recordó también que cuando su padre hizo fortuna en el cine se llevó a su madre a vivir con ellos."Pero ya estaba mal y para mi padre ese era un gran dolor", confesó."Todo su bienestar perdía sentido cuando la miraba. Mi abuela nunca pudo enterarse del éxito mundial de su hijo, del amor que le tenía el público", indicó.