Ahora, con 35 años, Alanis Morissette ha señalado que ya no se maltrata a sí misma y se toma la hora de la comida como "una especie de práctica espiritual". Foto Archivo
El País
Los Angeles, EU.- "Era una mujer joven en el centro del ojo público". Así ha justificado la cantante Alanis Morrissette la anorexia y la bulimia que sufrió cuando comenzó en el mundo de la música, con tan sólo 14 años.
"Era anoréxica y bulímica, las dos cosas", ha confesado la cantante canadiense en una entrevista que recoge el número de diciembre de la revista Health. "Estaba intentando protegerme a mí misma de los hombres que usaban su poder de forma que era demasiado joven para manejar", ha añadido.

A los 14 años, según la biografía que aparece en su web, Alanis Morissette ya había debutado en un popular programa infantil de la televisión canadiense, había puesto en marcha su propio sello discográfico y había firmado un contrato con la discográfica de su país natal MCA.

"Decepción, tristeza y sufrimiento me golpearon duro e intenté adormecer esos sentimientos a través de mi relación con la comida. Durante cuatro o seis meses, apenas comía. Vivía en dieta permanente de tostadas, zanahorias y café. Empecé a recuperarme a los 18, cuando un buen amigo habló conmigo", ha comentado.

La comida como "practica espiritual"

Ahora, con 35 años, Alanis Morissette ha señalado que ya no se maltrata a sí misma y se toma la hora de la comida como "una especie de práctica espiritual". Y todo gracias a un libro que descubrió hace un par de años, Eat to live (Comer para vivir) que se convirtió en su "Biblia".

Eso sí, deja bien claro que, a pesar de que ahora se alimenta saludablemente con fruta, espinacas o nueces, entre otras cosas, no se priva de algún que otro capricho, como unas buenas onzas de chocolate o una copita de vino de tanto en tanto.