Miriam Posada García/La Jornada
"Aun fusionadas, Aeroméxico y Mexicana tendrían que resolver los retos que significa lograr economías de alcance y de escala, además de ganar en competitividad ante las ABC, lo que no puede asegurarse", considera CIDAC
México, D.F..- Aeroméxico y Mexicana no son sustentables financieramente por su falta de competitividad, por lo que su fusión podría ser una condición necesaria pero no suficiente para su supervivencia, consideraron especialistas del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC). Señalaron que de ocurrir, el resultado sería una aerolínea dedicada a los pasajeros dispuestos a pagar altas tarifas, y que tendría que competir con la eficiencia de las aerolíneas de bajo costo (ABC).

Advirtieron que si la Comisión Federal de Competencia (CFC) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) consideraran con seriedad la posibilidad de esta fusión ante las condiciones de la industria aérea nacional, deberán cuidar que la nueva empresa no conserve todos los slots -horarios y posiciones para operar- con los que cuentan ahora Aeroméxico y Mexicana, porque entonces se habría creado un monopolio en perjuicio de los consumidores.

En el Análisis sobre una posible fusión entre Aeroméxico y Mexicana de Aviación: Ventajas y riesgos para la rentabilidad, especialización y competencia de la industria de la aviación en México, elaborado por Rodrigo Centeno y Rafael Ch, se destaca que el mercado mexicano de la aviación está dividido en tres segmentos que dependen de incentivos y preferencias, por lo que la fusión de las dos aerolíneas nacionales no implicaría crear una empresa dominante en los tres, sino sólo en el mercado de viajes locales a destinos principales con alta disposición de pago.

Los otros dos mercados, que a decir de los investigadores no resultarían afectados, son el mercado masivo de vuelos en destinos principales, que es atendido por las ABC, y el mercado de rutas secundarias en el que también participan las ABC y aerolíneas locales.

Destacaron que si se concretara la fusión de las dos aerolíneas, los elementos que deben cuidar los reguladores de la competencia y la SCT serían, primero, la posibilidad de que se incrementen las tarifas aun cuando se concentren en el segmento de clientes con alta disposición de pago.

Segundo, las autoridades tendrían que asegurar que no se presente la acumulación de los slots que hoy ostentan las dos empresas, debido a que la empresa que resulte de su fusión tendría un exceso de espacios de salida en los aeropuertos y podría condicionar la competencia.

Destacaron que los responsables del probable movimiento deberán tener como prioridad garantizar que se mejore la rentabilidad mediante la optimización de procesos, la reducción de costos, la competencia en tarifas y la especialización de los distintos segmentos que integran el mercado.

"Aun fusionadas, Aeroméxico y Mexicana tendrían que resolver los retos que significa lograr economías de alcance y de escala, además de ganar en competitividad ante las ABC, lo que no puede asegurarse", consideraron.