Medios locales informaron hoy que Stefano Turchi, de 40 años, que jugó con el Ancona entre 1990 y 1992, sufre de ALS desde 2005.
Roma, Italia.- Un futbolista retirado de la Serie B italiana aseguró que sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ALS), una enfermedad del sistema nervioso que afecta en un alto índice a los ex jugadores de ese país.

Medios locales informaron hoy que Stefano Turchi, de 40 años, que jugó con el Ancona entre 1990 y 1992, sufre de ALS desde 2005.

En una entrevista con el periódico de Ancona "Corriere Adriatico", Turchi dijo que considera que tuvo suerte porque fue afectado por una forma menos agresiva de la enfermedad que aún le permite hablar y caminar.

"Mis piernas comenzaron a responder a los comandos con lentitud", relató. "Comencé a hacerme una serie de exámenes. El diagnóstico llegó un año y medio después (en 2007)".

La ALS también es conocida como la enfermedad de Lou Gehrig, por el beisbolista estadounidense que murió por esta causa en 1941.

Esta enfermedad hace que los músculos dejen de funcionar gradualmente, hasta que los pacientes pierden el control de todo movimiento voluntario, a pesar de que las funciones cognitivas generalmente no se ven afectadas.

"No estoy resignado", dijo Turchi. "Hago todos los tratamientos necesarios, a pesar de que sé que no se ha encontrado una cura pese a todos los avances hechos por las investigaciones".

Turchi aseguró que nunca consumió sustancias dopantes, pero utilizó en muchas ocasiones antiinflamatorios. Además dijo que no culpa al fútbol por su enfermedad y que sabe de seis o siete casos de futbolistas retirados que no quieren declarar que sufren ALS.

"Yo lo hice porque espero ser útil en la lucha contra la enfermedad y conseguir alguna ayuda. La ALS es costosa", indicó.

Los investigadores que estudian la ALS descubrieron que la incidencia de esta enfermedad entre los futbolistas es alrededor de 18 veces mayor que en la población general italiana.

Unos 40 futbolistas retirados fueron diagnosticados con ALS en los últimos años, aunque aún sigue sin saberse las causas de la enfermedad.