El encuentro se desarrolla puertas cerradas en el Hotel Camino Real de Juárez, una ciudad fronteriza con Estados Unidos, que ha registrado este año un fuerte incremento de asesinatos y amenazas.
México, D.F..- El gabinete de seguridad de México, integrado por jefes militares, ministros y el procurador general, inició hoy una reunión a puertas cerradas en Ciudad Juárez para coordinar nuevas acciones contra la violencia del narcotráfico.

El encuentro se desarrolla puertas cerradas en el Hotel Camino Real de Juárez, una ciudad fronteriza con Estados Unidos, que ha registrado este año un fuerte incremento de asesinatos y amenazas.

Además de los funcionarios federales, asisten, entre otros, el gobernador del estado de Chihuahua y los alcaldes de las ciudades de Ciudad Juárez y Chihuahua.

Antes de la reunión, el alcalde de Ciudad Juárez, José Reyes Ferriz, anunció en una entrevista con W Radio que el gobierno reforzará la seguridad con "acciones decididas".

"Es necesaria la presencia con fuerza del Estado mexicano para atacar estos actos de intimidación, de terrorismo", dijo Reyes Ferriz.

La reunión del gabinete de seguridad está centrada en la situación en Chihuahua, donde la violencia y las amenazas contra autoridades se han agudizado en los últimos meses.

El domingo el jefe de escoltas del gobernador José Reyes Baeza murió en un tiroteo cuando personas armadas abrieron fuego contra el convoy que acompañaba al gobernante.

Además, la semana pasada la cúpula de la policía de Ciudad Juárez quedó desmantelada después de la renuncia del jefe de Seguridad Pública, el mayor retirado del Ejército Roberto Orduña.

Orduña presentó la renuncia la semana pasada cuando el narcotráfico empezó a cumplir su amenaza de matar policías cada 48 horas hasta que dejara su cargo.

"No puede el gobierno ceder ante amenazas de la delincuencia organizada", dijo Reyes Ferriz, pero la situación se complica "cuando empiezan a morir personas inocentes".

El alcalde indicó que desde hace meses, cuando se inició un proceso de depuración de la policía municipal, ha venido recibiendo amenazas de la delincuencia organizada, que "buscaba no perder presencia en la policía".

No obstante, aseguró que él sigue viviendo en la localidad, después de que se difundieran informaciones de que su familia se mudó a la vecina ciudad de El Paso, en el estado norteamericano de Texas, por la violencia.