Washington, EU.- Los promotores estadounidenses de una "bomba gay" para distraer al enemigo y los autores españoles de un estudio sobre la incapacidad de las ratas para distinguir el japonés y el holandés, hablados al revés, estuvieron entre los ganadores hoy de los Premios Nobel Ig.
Los galardones son entregados anualmente por la revista humorística de ciencia "Annals of Improbable Research (AIR)", en una ceremonia en la Universidad de Harvard, en Massachusetts.

"Todo ganador ha hecho algo que primero hace a la gente reír y después le hace pensar", dijo la revista.

Este año, el premio Nobel Ig de la paz se lo llevó el Laboratorio de la Fuerza Aérea Patterson Wright, en Dayton (Ohio), que sopesó fabricar una "bomba gay" para provocar la homosexualidad en el enemigo y con ello minar la moral y la disciplina de las tropas.

El proyecto fue presentado con toda seriedad en 1994, con un presupuesto previsto de 7,4 millones de dólares, según un documento secreto que salió a la luz en 2005.

En "lingüística", los ganadores del Nobel Ig fueron Juan Manuel Toro, Josep Trobalon y Nuria Sebastián Gallés, de la Universidad de Barcelona, por un estudio que demuestra que las ratas a veces no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan esas lenguas al revés.

El galardón de "aviación" se lo llevaron los argentinos Patricia Agostino, Santiago Plano y Diago Golombek, por descubrir que los hámsters se recuperan mejor del desfase horario tras viajar en una aeronave si injieren el estimulante sexual Viagra.

El de "medicina" fue concedido al británico Brian Witcombe y el estadounidense Dan Meyer por un análisis de los efectos secundarios de introducirse espadas por la garganta.

Llegaron a la conclusión de que la práctica ocasiona irritaciones.

Como prueba presentaron el caso de un hombre que se hizo daño en el esófago y al que se le inflamó la membrana protectora de los pulmones "cuando le distrajo un papagayo que tenía en el hombro y que se estaba portando mal".

Y una bailarina del vientre sufrió una hemorragia "cuando una persona le colocó billetes en el cinto, lo que hizo que se cortase con las tres cuchillas que tenía en el esófago", relataron en su estudio.

El japonés Mayu Yamamoto ganó el premio de "química" por su método para extraer esencia de vainilla de los excrementos de la vaca.

Por su parte, L. Mahadevan, de la Universidad de Harvard, y Enrique Cerda Villablanca, de la Universidad de Santiago, en Chile, fueron reconocidos en "física" por su estudio sobre cómo se arrugan las sábanas.

En "economía" ganó el taiwanés Kuo Cheng Hsieh, que patentó un dispositivo que lanza una red para capturar a atracadores de bancos.

La holandesa Johanna van Bronswijk obtuvo el premio de "biología" por realizar un censo de los ácaros, arañas, crustáceos, bacterias, algas, helechos y hongos que residen en las camas de los seres humanos.

Y en "nutrición" ganó Brian Wansink, de la Universidad de Cornell, por estudiar el apetito de las personas, al darles un plato de sopa sin fondo en el que nunca se acababa su contenido.

En el pasado, la revista ha reconocido inventos como una máquina centrifugadora para dar a luz que da vueltas a las parturientas a alta velocidad, así como un estudio sobre por qué a los pájaros carpinteros no les duele la cabeza.