Miami, EU.- Convencida del inicio de un lento proceso de derrumbe en la revolución cubana, Gloria Estefan vuelve sus ojos hacia la isla que abandonó con apenas un año de edad en un álbum que recorre las 90 millas de mar que la trajeron a Estados Unidos y con el que se suma a los inciertos pronósticos de nuevos tiempos en Cuba.
Sabiamente acompañada por el gurú de la música latina y esposo, Emilio Estefan, Gloria Maria Fajardo García volvió a los 50 años, cumplidos el 1 de septiembre, a editar un disco que la reinstala como emperadora en territorio estadounidense de una forma de vender la canción en español de la que fue indiscutida precursora.

El álbum "90 Millas", con el que Gloria Estefan comenzó una gira de promoción por España, Estados Unidos y América Latina, marcó el regreso de la primera figura masiva de la canción latina, cuando en su adoptada Miami se escuchaban llamados a preparar festejos por un supuesto final de Fidel Castro, y después que la colombiana Shakira y la mexicana Thalía comenzaran a disputarse el vacío que dejó la cubana Celia Cruz.

El martes Gloria Estefan estará hablando en Los Angeles de su ya exitoso regreso con el popular "No Llores", ubicado en los primeros puestos de los rankings latinos, y del sugerente "Cuando Cuba sea Libre", uno de los temas más explícitamente referidos a la situación cubana, en el que imagina las celebraciones en La Habana y en el exilio de Miami cuando caiga el régimen castrista.