Por Richard Waters en San Francisco / El Universal
Cd. de México.- Google reveló el viernes pasado que competirá para adquirir espectro inalámbrico en una próxima subasta estadounidense, lo que podría otorgarle una importante participación en la industria de la telefonía móvil de Estados Unidos.
La compañía insinuó que probablemente ofrecerá al menos 4 mil 600 millones de dólares para adquirir la pieza más valiosa del espectro en oferta. No obstante, la mayoría de los observadores piensan que otros eventos recientes disminuyeron el impulso de Google de presentar una oferta más agresiva y que Verizon Wireless sigue siendo el comprador final más probable.

La excepcional decisión de Google de revelar sus planes surgió antes de que se cumpliera la fecha límite -fijada para este lunes- para que los interesados presentaran una notificación privada ante la Comisión Federal de Comunicaciones (CFC) en caso de que tuvieran intenciones de formar parte de la oferta de venta del llamado espectro de 700 megahertz. Comúnmente las empresas interesadas mantienen sus planes en secreto, y en esta ocasión las reglas de subasta prohibieron que se realice cualquier comentario a partir del lunes con el fin de evitar complicidades.

Google señaló este año que participaría, siempre y cuando la CFC obligara a la empresa ganadora del mayor de los cincos bloques de espectro ofertados a operar con una red "abierta". Eso ampliaría la enorme ambición de Google de garantizar acceso inalámbrico de banda ancha para sus servicios.

La CFC cesó en su intento de cumplir con las peticiones de Google pero adoptó las más importantes, las cuales obligarían a la empresa ganadora a permitir que cualquier aparato o aplicación de internet se conecte a su red siempre y cuando cumplan ciertos estándares de seguridad.

"Creemos que es importante invertir nuestro dinero donde están nuestros principios", dijo el viernes pasado Eric Schmidt, director general de Google.

La petición de mantener una red abierta fue inicialmente atacada por operadores de telefonía móvil estadounidenses. Sin embargo, esta semana Verizon Wireless cambió su postura y señaló que el próximo año suavizaría las restricciones actuales que se aplican a los aparatos y aplicaciones con acceso a su red existente.

"Están aceptando las condiciones de la subasta y dicen que pueden aplicarlas a toda su red", indicó Blair Levin, ex jefe de personal de la CFC y actual analista en Stifel Nicolaus.

"El incentivo que tenía Google para ofertar ahora es menos importante", añadió.

Eso podría ayudar a explicar por qué Verizon Wireless tomó esta sorpresiva decisión, dijeron Nicolaus y otros analistas, pues de esta manera redujo las posibilidades de una costosa guerra de ofertas.

En alusión directa a por qué Google no siente que necesita ganar la subasta, Eric Schmidt afirmó:

"Al final no importa quién gane la oferta; los verdaderos ganadores de esta subasta son los consumidores estadounidenses, quienes probablemente tendrán ahora más opciones que antes para tener acceso a internet".

Si las ofertas no alcanzan el precio inicial de 4 mil 600 mdd, la CFC subastará de nuevo pero sin condiciones.

Esta serie de motivaciones explican por qué Google se está preparando para presentar una oferta propia y no como parte de un consorcio, según fuentes cercanas a su filosofía.

Por otro lado, si gana el espectro, es probable que colabore con otros socios para construir y operar una red.