Excélsior
Ciudad del Carmen, Camp.- La situación es difícil para Petróleos Mexicanos, porque está fuera de control la fuga en la Sonda de Campeche que derrama 422 barriles darios de petróleo al mar, además del incendio en el pozo Kab-121.


El daño ecológico es de dimensiones alarmantes y la contaminación al mar continúa y cuando menos tardará todavía un mes la solución al problema.

Esta es una de las más grandes tragedias a las que se enfrenta Petróleos Mexicanos que vio morir a 21 trabajadores y ahora no haya como controlar la fuga y el incendio por lo cual tomará medidas más drásticas.

A más de un mes de que inició la fuga de gas y aceite en la plataforma "Usumacinta", Petróleos Mexicanos anunció que retirará la torre de perforación para tratar de controlar el incendio del pozo Kab-121, que ha durado más de 48 horas.

El delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), José Carlos Martínez León, informó que Pemex notificó la decisión de derribar la plataforma para dejar a cielo abierto los pozos Kab 101, 121 y 103.

El funcionario federal indicó que el humo que emana de ella es gas sulfhídrico, altamente tóxico y dañino para la salud.

"Después de 30 días de derrame, lo más probable es que se tenga que derribar la plataforma, pero nosotros lo estamos manejando como una posibilidad", dijo, tras advertir que sería Pemex quien informaría sobre las medidas a tomar.

Más tarde, la gerencia de la zona sur de la paraestatal confirmó que se contempla el derrumbe de la "Usumacinta", en caso de que el incendio no logre ser controlado antes de que el fuego siga debilitando la estructura del cantilever (puente que une a las plataformas "Usumacinta" y Kab-101).

La vocera de la paraestatal, Georgina Saavedra Cruz, señaló que aún no se cuenta con la autorización necesaria por parte de las autoridades ministeriales que participan en la investigación del accidente para derribar completamente la estructura.

Sin embargo, Saavedra Cruz confirmó que se eliminará la torre del equipo de perforación para lograr tener un mayor margen de maniobra que permita sofocar el prolongado incendio.

Detalló que en caso de no tener éxito, se procederá a cortar las vigas del cantilever para retirarlo y dejar un espacio abierto que permita introducir equipo especializado.

Una vez despejada el área y apagado el pozo se procedería al corte del cabezal de válvulas dañado y a la instalación de un juego nuevo y preventores, con lo cual se controlaría el derrame del pozo, que en la actualidad es del orden de 422 barriles diarios.

La paraestatal estima que entre 20 y 30 días tomará la ejecución de estas labores de extinción del fuego en el pozo ubicado en la sonda de Campeche.

Admitió que el calor al que ha sido sometida la estructura de la plataforma Usumacinta, principalmente el cantilever y la torre de perforación, pone en riesgo los pozos y la estabilidad de la estructura.

Por su parte, el gobernador de Campeche, Jorge Carlos Hurtado, reconoció que la situación sigue siendo delicada.

Cuestionado sobre la posibilidad de derribar la plataforma, dijo que será una determinación de los técnicos mexicanos y extranjeros, quienes trabajan intensamente para buscar una solución.