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Xalapa, Ver.- El petróleo crudo que se derramó de un oleoducto sobre varios ríos del sur de Veracruz creó una mancha que abarca una extensión aproximada de 120 kilómetros cuadrados, reveló el subsecretario de Protección Civil, Ranulfo Márquez Hernández.
El funcionario estatal calificó como "grave" la contaminación que se generó en los ríos Jaltepec y Coatzacoalcos, donde fueron a parar al menos 4 mil de los 10 mil barriles de petróleo crudo vertidos a esos cuerpos de agua.

La fuga se registró el pasado miércoles en un oleoducto de 30 pulgadas de diámetro de la empresa Petróleos Mexicanos, en el tramo Nuevo Teapa-Salina Cruz, del municipio de Jesús Carranza.

El petróleo afloró a la superficie de un arroyo y este último lo transportó hasta el río Jaltepec; aunque el personal de Pemex colocó barreras, el crudo las sobrepasó y llegó hasta el río Coatzacoalcos.

Autoridades de la paraestatal trabajan para controlar esta emergencia en el área de remediación y recuperación de los ríos antes mencionados.

La Secretaría de Marina-Armada de México, en forma paralela, activó el Plan de Contingencia por Derrame de Hidrocarburos para contener la enorme mancha de hidrocarburo que está a unos cuantos kilómetros de llegar al Golfo de México.

Para ello, instaló barreras fluviales de 400 metros de longitud a la altura del puente Coatzacoalcos II; sin embargo, admitió la dificultad en el proceso para recolectar el crudo, pues el río presenta una fuerte corriente por las aguas de lluvia que bajan desde las montañas.

La Secretaría de Salud y Asistencia implementó un operativo de vigilancia epidemiológica en 13 comunidades asentadas en los márgenes del río Coatzacoalcos, donde reportaron tres casos de personas con náuseas y dolor de cabeza.

La Comisión Estatal de Agua, en forma paralela, comenzó a distribuir agua potable en pipas, debido a que se encuentra contaminado el liquido de los pozos artesianos de decenas de comunidades de los municipios de Jáltipan, Hidalgotitlán, Jesús Carranza y Uxpanapa.

Los presidentes municipales de las zonas aledañas a los afluentes demandaron al Gobierno estatal y federal la declaratoria de desastre natural para todos los ríos y arroyos que han sido contaminados, pues de ellos dependen miles de familias pescadoras.

Los reportes municipales consideran que son más de 800 los pescadores que serán afectados por la contaminación, así como decenas de campesinos cuyos cultivos de maíz, chile y tomate se quemarán por los olores y el agua subterránea con crudo.

"Esto es algo catastrófico para todos habitantes, para los pescadores, para el sector agrícola y los ganaderos, y nos va a perjudicar a lo largo de los próximos tres o cuatro años. ¿Por qué?, porque se romperá el ciclo del camarón, del róbalo, el bobo y de muchas especies acuáticas", denunció el alcalde de Jesús Carranza, Héctor Sánchez Molina.