México.- El grupo guerrillero Ejército Popular Revolucionario de México (EPR, izquierda) se atribuyó el martes la autoría de cuatro explosiones en ductos de la petrolera estatal Pemex, registradas el lunes, y las justificó por la presunta desaparición de dos de sus compañeros.
"Asumimos la responsabilidad de las explosiones en ductos de Pemex en Veracruz (este) y Tlaxcala (centro), en exigencia de la presentación con vida de nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, detenidos-desaparecidos desde el 25 de mayo", indicó el EPR en un comunicado.

La guerrilla había esgrimido la misma razón el pasado 10 de julio cuando reivindicó los ataques a otros ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el noroeste del país.

El Ejército Popular Revolucionario ya era el principal sospechoso de los sabotajes del lunes, luego de que se encontró un artefacto explosivo sin detonar junto a un ducto petrolero que a su vez exhibía una pintada con su firma.

Fidel Herrera, gobernador del estado de Veracruz, confirmó en una entrevista radiofónica que el mensaje fue hallado junto a una bomba que no llegó a detonar.

Ese explosivo "aparentemente tendría características muy especiales y de mucho poder", pero no alcanzó a estallar, dijo el funcionario.

Más tarde, el grupo guerrillero aclaró en el comunicado que "unidades militares" de su "ejército" colocaron "doce cargas explosivas en igual número de ductos de Pemex".

"Todas fueron activadas simultáneamente a las 02H00 horas locales (07H00 GMT) del día 10 del presente mes", si bien una de las cargas "no se activó", añadió el EPR.

Ante la serie de atentados sufridos en las instalaciones de la petrolera mexicana en los últimos dos meses, el Ejército y la Armada del país reactivaron el "alerta roja" en la vigilancia de instalaciones estratégicas, como las de Pemex y Comisión Federal de Electricidad, entre otras, según el diario La Jornada.

Los atentados contra los ductos de la petrolera en Veracruz, una de las regiones clave en el suministro de energéticos al abarcar buena parte de la costa del Golfo de México (este), afectaron a un millar de plantas industriales en un total de diez estados, según reportes de la prensa local.

De hecho, en esta ocasión -a diferencia de los ataques de hace dos meses- Pemex calcula que el envío de gas natural que resultó afectado será restablecido en 96 horas.

"Necesitamos cuatro días de trabajo ininterrumpido para poder atender cada uno de los incidentes", aseveró Jesús Reyes Heroles, director general de Pemex.

El pasado 10 de julio, cuando el EPR atacó instalaciones petroleras en el estado de Guanajuato (noroeste), el suministro de hidrocarburos retomó su ritmo habitual en tres días, recordó Jesús Antonio Ortega, presidente de la Comisión de seguridad de la Patronal mexicana en entrevista con la AFP.

Ahora "parece que son más importantes las afectaciones", añadió.

La planta de la automotriz alemana Volkswagen en México inició el martes un paro técnico de cuatro días en los que se dejarán de producir unos 7.200 vehículos debido al desabasto de gas natural provocado por los ataques.

También han sido afectadas otras importantes compañíascomo Vitro (vidrio), el gigante de informática IBM y la automotriz Honda.

El EPR hizo su aparición pública en 1996 en el estado de Guerrero (sur), durante el primer aniversario de la llamada "Matanza de Aguas Blancas", en la que grupos paramilitares asesinaron a decenas de opositores del gobierno local.

La guerrilla mantiene células en la sierra de Guerrero y en Oaxaca, además de algunos municipios del estado de Chiapas, donde también opera el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, liderado por el subcomandante Marcos.