El Premio Nobel de Literatura de 1999 cumplemañana 80 años. En una entrevista el escritorrepasó su obra literaria y su compromiso polítco.
¿Está conforme con su obra literaria o le gustaría sacar a relucir algo más?-

"Cuando se trabaja en el plano del arte nunca se puede estar conforme. Después de que se termina una obra surge nuevamente la necesidad de expresar algo con medios estéticos. Paralelamente a mi labor literaria he estado activo en política durante años, como ciudadano de la república federal. También ocurre en el ámbito político que nunca se hace lo suficiente, que las cosas que uno alcanzó vuelven a desmoronarse".

-¿Qué quiere decir con eso?-

"La democracia es un bien que hay que defender a diario. Lo voy a ilustrar con un ejemplo: durante años nos hemos esforzado por construir, por segunda vez, una democracia en Alemania, con desigual éxito pero que se ha ido fortaleciendo. En estos momentos la estamos desmantelando. Por un miedo histérico al terrorismo nos estamos convirtiendo más y más en un Estado policial, nos prestamos al juego de los terroristas, al debilitar más y más lo que más odian los terroristas, el Estado de derecho (...). Veo que se están descascarando ciertos logros políticos de la posguerra de los que en realidad podríamos estar muy orgullosos. Le estamos haciendo reverencia al terrorismo al restringir los derechos fundamentales".

-En el discurso que pronunció al recibir el Premio Nobel en 1999, es decir antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, advirtió del conflicto global entre el norte y el sur, de la brecha creciente entre pobres y ricos. ¿Están relacionados el terrorismo y el conflicto norte-sur?-

"Los atentados terroristas, en realidad, no me sorprendieron. Willy Brandt calificó ya en los años 70 en un informe encargado por la ONU la creciente discrepancia entre los Estados industrializados ricos y los Estados en desarrollo, cada vez más pobres, como el problema del futuro, el problema del siglo 21. Advirtió de la explosividad de este problema".

-Aunque el terrorismo también tiene otros motivos-

"Sí, por supuesto. Los terroristas abusan de la religión. La verdadera causa es el aumento de la miseria y la pobreza en estos países, que fue tolerada durante décadas con paciencia y que ahora tiene el odio como consecuencia".

Ahora a la guerra de Irak: en enero de 2003 usted advirtió en una entrevista de la amenaza de que estallara una guerra motivada en primer lugar por la sed de petróleo y en la que sólo podía haber perdedores. Instó además a que Alemania no participase. ¿Cómo cree usted hoy en día que pueda ponerse fin a este Vietnam llamado Irak?

"Primeramente tenemos todos los motivos para estar agradecidos al gobierno de centroizquierda de Gerhard Schroder y Joschka Fischer de que mantuvieran el rumbo pacifista pese a ser muy atacados entonces. De lo contrario estaríamos involucrados en esta horrenda guerra de Irak. En segundo lugar, la política de poder de Estados Unidos ha fracasado, lo hizo en Vietnam, también en otros asuntos menores y ahoraen Irak. El éxito parcial obtenido en Afganistán, entre otros con ayuda alemana, está en peligro si se deja el mando militar en manos de Estados Unidos. Es que tienen una sola idea: dar golpes. Así no se puede vencer a los talibán, así no se puede vencer el terrorismo, porque detrás de los talibán y del terrorismo hay millones de personas que se sienten despojadas de sus derechos y despreciados por motivos que no queremos entender, que quizás no podemos comprender, pero ellos se sienten así".

-¿Qué perspectivas ve usted para Irak o Afganistán?-

"Lo que sé es que la guerra no será la solución. Hay que apoyar el camino del ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier: Negociar, negociar, negociar. Hablar todo lo que se pueda. Habría que involucrar a todos los talibán que estén dispuestos a conversar. Pero una política de este tipo es casi imposible de practicar con la forma de combatir bajo mando estadounidense".