El Unviersal
México, D.F.- Los hermanos y la madre de José Luis Calva Zepeda lo tienen abandonado. Todos tienen miedo a ser señalados como familiares del presunto asesino que cortaba en pedazos a sus novias.
Para ellas, sus cuatro hermanas y su madre, "El Chelyn", como le decían de cariño a lo largo de su infancia, desvió el camino, se portó mal, tenía un comportamiento extraño.

Obligados por la ley, desfilaron ante el Ministerio Público sus hermanas Guadalupe, Patricia, Claudia y Hellen, quienes reconocieron que Calva Zepeda era su hermano aunque no tan cercano.

Según el expediente de este caso de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, que establece los parentescos más cercanos del supuesto antropófago, en su oficio de santero, Calva hizo muchos trabajos y rituales para proteger y favorecer en el amor y en la fortuna a sus hermanas.

Los mandatos

En el clóset de una segunda recámara la Policía Judicial encontró un brasier negro en donde se ocultaban unos mandatos, que en santería son los conocidos amarres para mantener a tu lado a tu pareja sentimental.

En estos papeles, José Luis escribió los nombres de dos de sus hermanas y de sus respectivas parejas sentimentales, seguidos por una frase que dice: "No me dejes ni de noche ni de día".

Jorge, el único hermano varón, declaró que no sabía con claridad las actividades de su hermano.

Patricia Calva Zepeda, a decir de esta investigación, trabaja en una empresa dedicada a la venta de seguros. En el departamento 17 de la calle Mosqueta 198 la policía encontró regados papeles de dicha compañía, que los llevaron a rastrear el paradero de la familia del presunto caníbal.

Nunca le llamaron, tampoco acudieron a visitarlo cuando supieron que fue detenido, que se le acusaba de un homicidio, que estaba herido y grave, primero en la Cruz Roja de Polanco y luego en el Hospital Xoco.

De Hellen, la más pequeña de sus hermanas, se sabe que es hija de otro hombre, por eso en lugar de Calva lleva el apellido Gaitán.

Así, mientras que el resto de los hermanos relataban episodios de la vida de José Luis, Patricia y Hellen se negaron a declarar.

En este apartado que detalla la vida del presunto homicida, la PGJDF retomó un relato que aún hoy en día altera a Calva Zepeda.

Se trata de un episodio de extrema violencia, cuando Calva Zepeda, a la edad de 10 años, fue golpeado severamente por su madre.