Redacción
Cuando todos pensaban que esta temporada los Halcones darían la sorpresa y se tenían grandes expectativas para incluso llegar a la final de conferencia, luego de contratar a Bobby Petrino como su nuevo entrenador por un jugoso contrato de 25 millones de dólares por 5 años, todo dio un giro de 180 grados.
A una semana de que arranque la temporada regular su futuro luce del mismo color que su uniforme, y es que el quarterback estelar Michael Vick, de que se auguraba un año maravilloso por llegar a su séptima campaña de manera firme y más maduro, fue declarado culpable por apostar y financiar peleas de perros, por lo que estará suspendido indefinidamente y al menos un año en la cárcel.

El lugar de Vick será ocupado por Joey Harrington, quien no ha tenido mucha suerte en Detroit y Miami. El cambio de Matt Schaubb a los Texanos ya no luce tan bien como algunos pensaban al inicio de la pretemporada. El ataque terrestre fue el mejor de la liga en el último año, pero la salida del coach de línea ofensiva, Tom Cable, podría reflejarse y complicar las cosas para Warrick Dunn.

Atlanta ocupó dos de sus primeras tres selecciones para reforzar su defensiva y se espera que el ala defensiva Jamaal Anderson, quien llega a curbrir la baja de cubrir la baja de Patrick Kerney, y el esquinero Chris Houston, ambos provenientes de Arkansas, sean titulares inmediatamente.

El titular del lado derecho volverá a ser John Abraham, uno de los mejores de la liga en su posición si las lesiones le respetan.

El impacto psicológico del problema de Michael Vick y la adaptación de Petrino a la NFL lucen como problemas muy graves para un equipo que se encuentra con la moral muy baja, por lo que sufrirán su tercer año consecutivo fuera de la postemporada. Si ganan más de seis juegos deben considerarlo un gran año.