Un tribunal parisiense halló el viernes culpable al líder de una pandilla por el asesinato de un joven, que según los fiscales, fue secuestrado y torturado en el 2006 por ser judío.
Youssouf Forfana, de 28 años, fue sentenciado a cadena perpetua. Era una de 27 personas juzgadas por el secuestro, tortura y asesinato de Ilan Halimi, de 23 años.

Halimi fue hallado desnudo, esposado y cubierto por huellas de quemaduras, cerca de las vías del ferrocarril en la región de Essone, sur de París, el 13 de febrero del 2006. Pereció cuando se le trasladaba a un hospital, luego de permanecer cautivo durante más de tres semanas.

La horrenda muerte reavivó en Francia las preocupaciones sobre el persistente antisemitismo y causó temor en la comunidad judía del país, la más numerosa en Europa Occidental.

Al anunciarse el veredicto, Fofana, quien encabezó una autodenominada ``pandilla de bárbaros'', hizo una señal con las manos, como si tratara de aplaudir. La sentencia significa que Fofana no tendrá posibilidad de libertad condicional durante 22 años.

Sus dos principales cómplices, Samir Ait Abdelmalek y Jean Christophe Soumbou, fueron condenados a 15 y 18 años, respectivamente. Otro hombre, que era menor de edad cuando se consumó el asesinato, recibió también una condena de 15 años, mientras que Emma, una niña usada para atraer a Halimi, fue condenada a nueve años. Dos personas, un hombre y una mujer, fueron exoneradas.