Rosendo Zavala
Olvidando sus lazos de sangre tan sólo para sentirse "liberados" de las broncas que tenían, dos hermanos se trenzaron a golpes ante la vista de su padre, que impotente por lo que pasaba decidió meter orden a punta de patadas.
Saltillo, Coah.- La vivienda marcada con el 1060 de la calle Robles Pezuela, en la colonia La Minita se convirtió en un campo de batalla durante los primeros minutos de ayer, cuando los consanguíneos decidieron aplacar sus ansias al más puro estilo de la familia.

Y es que Francisco Javier García Mata, de 23 años, encaró a José Luis, de 28, en una discusión verbal que pronto se salió de control, porque aparentemente ambos se encontraban bajo los efectos de las bebidas embriagantes.

En medio de la reyerta donde los gritos y empujones volaban por todas partes apareció don Mario, que trató de calmar a sus "retoños" por la buena, aunque sin éxito, porque los albañiles estaban tan encendidos que no entendían razones.

Buscando acabar con el zafarrancho casero que estaba presenciando, el hombre aplicó la misma técnica recetando una tanda de golpes a los enojones, que sintieron la furia de su padre cuando no la esperaban.

Minutos después arribaron policías municipales al lugar para calmar los ánimos, sometiendo a los hermanos, quienes frecuentemente tienen el mismo comportamiento.