México, D.F. .- Anisia Castro, hija del brasileño Cabinho, el mejor goleador de la historia en el fútbol mexicano, está considerada una promesa mexicana en carreras de 400 metros vallas, especialidad que entrena en la Ciudad de México.
Delgada, con piernas largas y 21 años, Anisia todavía tiene un registro de 63 segundos, pero apenas comenzó los entrenamientos de alto nivel, con Raúl Barreda, el estratega que llevó a Ana Guevara a campeona mundial en el año 2003, ve a la joven con posibilidades de crecer como atleta.

Según Barreda, el mejor técnico de atletismo de velocidad en México, Anisia debe erradicar problemas en el paso de las vallas y con trabajo puede llegar lejos en el atletismo. "Tiene buen físico y es disciplinada", comentó.

Evanivaldo Castro (Cabinho) ostenta la marca de goles anotados en México, 312, pero no encontró acomodo para trabajar como entrenador en la liga profesional de México y debió regresar a su país, mientras su hija insiste en ser campeona a pesar de recorrer la ciudad cada mañana en metro y de tener dificultades económicas.

"Desde niña me gustó el deporte, nunca vi jugar a mi papá, pero he visto los vídeos; ahora sueño con ser una figura internacional como él, pero antes debo romper el récord mexicano, de 57.78 segundos", dijo hoy a Efe la atleta.

Anisia es madre de un hijo de 11 meses y nadie la ayuda. Como consecuencia de sus dificultades económicas tiene una alimentación inadecuada, duerme poco y recorre varios kilómetros en el tren subterráneo para poder entrenarse al otro lado de la ciudad.

"Doy lo mejor porque me encanta correr, es mi pasión", confiesa.

Nacido en Salvador de Bahía en el año 1946, Cabinho ganó ocho títulos de goleo en México, la mitad con los Pumas de la Universidad Autónoma de México, donde su hija estudia ahora Relaciones Internacionales.

"Le encanta que esté en el deporte, aunque ser su hija me presiona", asegura la chica, cuya mayor emoción en el deporte la experimentó su primer día de entrenamiento al tener de compañera de equipo a la subcampeona olímpica Ana Guevara, su deportista modelo.

"Ni volteaba para donde estaba, pero después comprobé que es una persona sencilla. Me ha dado consejos para mejorar la arrancada, saltar y respirar mejor", confiesa.