Beirut, Líbano.- El movimiento islámico chiita Hizbollah anunció hoy que está listo para iniciar un diálogo con la mayoría gubernamental prooccidental para salvaguardar la unidad del gobierno y resolver la grave crisis política que atraviesa el Líbano.

"Deberíamos resolver el problema dentro de la arena libanesa y estamos listos para el diálogo a fin de terminar con la crisis libanesa", afirmó el vicesecretario general de Hizbollah, el jeque Naim Kassem.

"Queremos el diálogo para salvar la independencia, la integridad y las instituciones del Líbano", agregó el dirigente del movimiento islamista proiraní, quien alabó la actitud del Ejército libanés en la crisis. "Nadie jamás debería creer aquí que pueda gobernar el país por sí mismo", subrayó Kassem ante la prensa.

El jeque aseguró que Hizbollah reconoce a "la otra parte" y exigió que el otro bando en el conflicto también reconozca al grupo chiita.

"Queremos trabajar hombro con hombro para construir el Líbano. Ni una intervención estadounidense ni una intromisión extranjera van en el interés del Líbano", señaló el líder islamista. Además, subrayó que Hizbollah respalda la elección del comandante del ejército libanñés Michel Suleiman como presidente del país.

El compromiso con el diálogo expresado por Hizbollah es fruto de la gestión mediadora realizada por una delegación de la Liga Arabe, encabezada por el primer ministro de Qatar, que había llegado a Beirut el miércoles.

Fuentes allegadas a la delegación aseguraron que los diplomáticos árabes invitarán a representantes de los dos bandos libaneses enfrentados a Qatar para negociar la formación de un gobierno de unidad nacional y una nueva ley electoral.

Según estas fuentes, si se logra un acuerdo en Qatar en los próximos dos días, se elegirá al candidato de consenso Suleiman como presidente. Líbano lleva sin jefe de Estado desde que el ex presidente Emile Lahoud dimitió el 23 de noviembre de 2007.

En la noche del miércoles, el gobierno del primer ministro prooccidental Fuad Siniora había revocado oficialmente, tras una reunión con la delegación de la Liga Arabe, tres decisiones con las que había intentado la semana pasada recortar el poder de Hizbollah.

Las decisiones desataron en su momento un sangriento enfrentamiento en las calles del Líbano entre milicianos de Hizbollah y seguidores del gobierno de Siniora, que se prolongaron durante seis días y que se saldaron con al menos 82 muertos y más de 250 heridos.

El movimiento islamista bloqueó varias carreteras en el país, incluyendo la que conduce al aeropuerto internacional de Beirut. Se espera que Hizbollah anuncie este mismo jueves, después de la salida de la delegación árabe, el levantamiento de los bloqueos.