"Giotto y el 'Trecento'. El maestro más soberano que ha existido en la pintura" es el nombre de esta muestra en la que más de 150 obras de varios artistas italianos, entre ellos el propio Giotto, equiparan al genio florentino con Dante Alighieri (1265-1321), el considerado padre de la lengua italiana moderna.
Roma, Italia.- El genio pictórico del medievo italiano Giotto di Bondone (1267-1337) cuenta desde hoy en Roma con una exposición que, a través de obras procedentes de países como España y Estados Unidos, repasa su trayectoria y su papel como artífice de la unificación artística de Italia.

"Giotto y el 'Trecento'. El maestro más soberano que ha existido en la pintura" es el nombre de esta muestra en la que más de 150 obras de varios artistas italianos, entre ellos el propio Giotto, equiparan al genio florentino con Dante Alighieri (1265-1321), el considerado padre de la lengua italiana moderna.

"Es un orgullo para mí haber conseguido reunir tantas obras y haber podido poner de acuerdo a tantas personas de distintos países" para organizar esta exposición, afirmó hoy durante la presentación de la muestra su comisario, el experto italiano en Historia del Arte Medieval Alessandro Tomei.

Y es que el carácter internacional de la exposición, en la que hay obras cedidas por instituciones tan importantes como los Museos Vaticanos, el Museo del Louvre de París o el Museo Metropolitano de Nueva York, termina siendo su principal aliado para conseguir dibujar el mapa de la pintura italiana de los siglos XIII y XIV.

Entre las obras de artistas influenciados por Giotto que acogerá hasta el próximo 29 de junio el Complejo artístico del Victoriano -en la Plaza de Venecia de Roma- figuran dos procedentes del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), en Barcelona, y otras tantas del Museo Episcopal de la localidad catalana de Vic.

Pero la muestra dedicada a Giotto también alberga obras del genio -hasta veinte en total-, entre las que figuran la "Virgen con el niño en el trono y los dos ángeles", la "Virgen doliente", "San Francisco" o "San Juan Bautista".

La de Giotto y la de todo ese elenco de artistas coetáneos a los que influyó en una u otra medida, como el escultor Giovanni Pisano (1248-1315) o el pintor Pietro Lorenzetti (1280-1348), es una obra básicamente religiosa, en la que las vírgenes y los cristos crucificados acaparan todo el protagonismo.

Pero como se puede ver en el recorrido de la muestra a lo largo de tres de las plantas del monumento al rey italiano Víctor Manuel II, la obra de Giotto fue más allá de la mera recreación de temas religiosos, pues supo dotarla de una apariencia terrenal y una fuerza vital que le hicieron influir en el Renacimiento italiano.

"Que una exposición de tal magnitud esté dedicada a quien muchos críticos, estudiosos e historiadores del arte consideran el padre del arte italiano es algo realmente extraordinario y es por esto que es muy apropiado que la exposición se celebre en Roma", comenta el ministro de Cultura italiano, Sandro Bondi, en una nota de prensa divulgada durante la presentación.

Roma es el lugar más apropiado para acoger esta exposición dedicada al arte medieval italiano, pues, según Tomei, "Giotto aprendió mucho sobre los modelos del mundo clásico" que luego aplicó en sus creaciones y que influyeron en sus coetáneos.

De hecho, la muestra sigue las huellas de Giotto, autor de algunos de los frescos de la Basílica de San Francisco en Asís (centro de Italia), durante sus viajes por el país: desde Milán o Padua, en el norte, a Nápoles, en el sur.

"Es por la extraordinaria carga innovadora de su arte que Giotto se convierte bien pronto en un verdadero y auténtico embajador cultural, que los regentes de su Florencia natal enviaban a otras cortes italianas de la época como la de Nápoles o Milán", explica Bondi.

"En ese sentido -añade-, Giotto puede ser considerado a todos los efectos el primer pintor 'italiano' que creó un estilo y modelos que enseguida se convirtieron en normas para sus coetáneos, en paralelo con el papel desempeñado por su conciudadano Dante Alighieri en la formación de la nueva lengua 'vulgar'".

"Giotto y el 'Trecento'. El maestro más soberano que ha existido en la pintura" recoge el testigo de la otra gran exposición dedicada al artista en Italia, que tuvo lugar en 1937 en la Galería de los Uffizi de Florencia.