México.- El homenaje nacional de México a la obra del pintor Diego Rivera (1886-1957) a 50 años de su fallecimiento, que iniciará el próximo 28 de septiembre en el Museo del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, contará con piezas murales que superan en conjunto las tres toneladas.
Las 170 obras, de las cuales 23 son murales transportables que incluirá la muestra, estarán presididas por el mural "Gloriosa victoria". Éste fue realizado en 1954 y luego regalado a la Unión Soviética. Será la primera vez que se expondrá al público en México.

El mural, pintado en un lienzo de 2 metros de largo por 5 metros de altura, fue especialmente cedido para este homenaje por el Museo Pushkin de Rusia, donde se encuentra desde que Rivera lo regaló a la Unión Soviética.

Los murales de Rivera, algunos de ellos de 300 kilos de pesos, serán la columna vertebral de la exposición, pero la muestra también abarcará obra de caballete, retratos, fotografías, arquitectura y escritos de Diego Rivera.

La exposición "Diego Rivera. Homenaje Nacional. 1886-1957. Epopeya mural", estará instalada en las cuatro salas del Museo del Palacio de Bellas Artes. Sin embargo, al mismo tiempo otros museos mexicanos montarán sus homenajes, destacando entre ellos el Anahuacalli, que fue concebido por el propio muralista, y el Museo Dolores Olmedo, entre otros, donde se guarda la obra de Frida Kalho.

La directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, María Teresa Franco, destacó que no es una coincidencia que el homenaje nacional se presente casi al mismo tiempo que anuncian los preparativos de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México y los del Centenario de la Revolución.

"Diego Rivera fue uno de los pintores con mayor talento que han nacido en nuestro país, y figura fundamental en la conformación de nuestra historia política, social y cultural", dijo Franco.

Guadalupe Rivera Marín, hija del muralista, declaró: "Diego Rivera plasmó en sus murales lo que somos (como mexicanos) y lo que él hubiera querido que fuéramos en el futuro".

En cuanto a los detalles de la exposición, no pudieron ser otorgados por Franco debido a que un grupo de trabajadores del Instituto Nacional de Bellas Artes, que reclaman mejoras en sus condiciones de labor, interrumpieron el acto.

Las demandas laborales afectan a unos 400 empleados de cuatros de 29 centros escolares del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), según se explicó por parte de los afectados.