El Universal
Nezahualcóyotl, Edomex.- A través de televisión, la mayor de los tres hijos de Verónica Consuelo Martínez Casarrubias, la primera víctima del presunto caníbal, reconoció a Juan Carlos Monroy Pérez como el hombre que en compañía de Calva Zepeda visitaba a su madre.
Los tres menores de edad, hijos de la primera víctima abandonada en el panteón de San Agustín en Chimalhuacán, se han enterado con crudeza del secreto que por años guardó su familia: la forma cómo murió su madre.

"Cómo voy a olvidarlo, sí es ese hombre", dijo su nieta a Judith Casarrubias Reynoso, madre de Verónica Consuelo cuando vio la imagen de Juan Carlos en los periódicos.

En tanto, en el Hospital de Xoco transcurren en espera del traslado del presunto caníbal al Reclusorio Oriente. Asimismo, la tranquilidad de las calles Palacio de Gobierno, Castillo de Chapultepec y avenida Pantitlán, en la colonia Evolución, donde se encuentra el hotel Villarreal, no se perturbó aun cuando en ese sitio se encuentra arraigado Juan Carlos Monroy Pérez, presunto cómplice de José Luis Calva Zepeda.

Afuera del inmueble de tres pisos no existe un dispositivo de seguridad especial, sólo la patrulla 2870 de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.

Un comandante de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, quien salía del hotel, negó que Monroy Pérez, a quien el juez primero penal de Nezahualcóyotl le dictó formal arraigo por 30 días por su presunta participación en el homicidio de Verónica Consuelo Martínez Casarrubia ocurrido en el 2004.

Un elemento de la Procuraduría capitalina que hacía guardia a bordo de la unidad 2870, también aseguró que Juan Carlos Monroy no estaba arraigado en ese sitio. Sin embargo, personal del Villarreal, confirmó que el cómplice del presunto antropófago estaba en uno de los cuartos.

"Lo están vigilando dos custodios, están en su cuarto los dos, pero no le podemos decir en qué habitación se encuentra por cuestiones de seguridad", dijo uno de los trabajadores.