Leticia Robles/Excélsior
La disposición del Senado, que avala una minuta de la Cámara de Diputados, fue turnada al Ejecutivo federal. Establece que se considera una infracción de quienes prestan servicios educativos "administrar a los educandos, sin previa prescripción médica y consentimiento informado de los padres o tutores, medicamentos que contengan sustancias sicotrópicas o estupefacientes".
México, D.F..- Con una decisión unánime, el pleno del Senado acordó prohibir que profesores y médicos escolares administren medicinas a niños de preescolar, primaria y secundaria, que presuman hiperactivos.

La disposición del Senado, que avala una minuta de la Cámara de Diputados, fue turnada al Ejecutivo federal. Establece que se considera una infracción de quienes prestan servicios educativos "administrar a los educandos, sin previa prescripción médica y consentimiento informado de los padres o tutores, medicamentos que contengan sustancias sicotrópicas o estupefacientes".

Ante integrantes del Comité Ciudadano para la Defensa de los Derechos Humanos, que acudieron a la sesión de ayer, los senadores avalaron las disposiciones de los diputados, a fin de salvaguardar la integridad de los menores.

"Incide de manera negativa en la autoestima del menor al convertirlo en un sujeto estigmatizado como problemático, y más en un proceso de formación. Peor aún, en muchos centros escolares sólo se permite la permanencia de sus estudiantes que aceptan ser medicados con Ritalín o Imipramina, cuya sustancia activa, el metilfenidato, se encuentra en el catálogo de estupefacientes de la Ley General de Salud", pues su consumo frecuente puede conducir a trastornos serios de conducta, adicción o dependencia, destacó Tomás Torres, del PRD.

El senador perredista argumento: "No existe evidencia científica sólida que acredite que la falta de atención de algunos menores sea una conducta que deba ser tratada como un padecimiento mental. A lo mejor en el Distrito Federal prácticamente todos los educandos serían candidatos para tal medicación, sobre todo por las condiciones de hacinamiento urbano", dijo Tomás Torres.

En tanto, el panista Guillermo Tamborrel destacó que "es importante dejar muy en claro que estos trastornos, por llamarlos de alguna manera, de ninguna forma significan la disminución de las capacidades intelectuales; por el contrario, se ha acreditado que las niñas y niños con estos trastornos son extremadamente inteligentes y que podrían aportar más de lo que nos imaginamos".

El senador del PAN dijo que ya desde la pasada legislatura, a la Cámara de Diputados se acercaron diversas organizaciones para pedir a los legisladores que evitaran el suministro de sustancias como el Ritalin, sin prescripción médica y simplemente para que niños y niñas estuviesen quietos.

"Esta situación es por demás irresponsable, pues no por el hecho de que el profesor se sienta cómodo influenciando el comportamiento de los niños se puede ir por encima de sus derechos", dijo el panista.