La Jornada
"Tenemos que esperar a ver cómo van a impactar estas medidas en la vida de todos los mexicanos; mientras tanto, no podemos adelantar qué va a suceder, cuánto tiempo va a durar esta crisis y cómo nos puede afectar", insistió.
México, D.F..- En este momento no es posible determinar la temporalidad de la crisis económica en México, aseguró Cuauhtémoc Cárdenas, quien al ser interrogado sobre las declaraciones del gobierno federal sobre que para el verano se habrá superado este problema, subrayó que será necesario esperar el resultado de los programas aplicados por la administración calderonista.

"Tenemos que esperar a ver cómo van a impactar estas medidas en la vida de todos los mexicanos; mientras tanto, no podemos adelantar qué va a suceder, cuánto tiempo va a durar esta crisis y cómo nos puede afectar", insistió.

Al participar en el foro La crisis económica en Estados Unidos y México: implicaciones para los migrantes, que organizan la Fundación para la Democracia y Alternativa y Debate, Cárdenas Solórzano comentó que los mexicanos radicados en Estados Unidos son una de las minorías que más se han visto afectadas por la situación de la economía.

Señaló asimismo que, siendo el sector de la construcción uno de los primeros en verse impactados por la crisis, la mano de obra -mayormente mexicana- se vio desplazada y ahora incluso busca insertarse en otras áreas de la economía estadunidense.

A lo largo de las intervenciones se destacó que de los 45 millones de migrantes que integran la comunidad latina en aquel país, 30 millones son nacidos en México o descendientes de mexicanos, aunque la capacidad de incidencia social y política de los mismos no se corresponde con su número. Cabe mencionar que la población total de Estados Unidos es de 300 millones, es decir, uno de cada 10 habitantes en ese país son mexicanos o descendientes de mexicanos.

Interrogado sobre el nuevo gobierno que encabeza Barack Obama, Cárdenas Solórzano mencionó que no hay hasta el momento una propuesta amplia que permita sugerir un acuerdo migratorio integral; sin embargo, destacó que han pasado sólo unas semanas de la investidura del nuevo mandatario estadunidense.

"En los meses próximos se podría hablar ya de medidas que tiendan a atender los problemas de los migrantes" en esta nueva administración, confió el ex candidato presidencial.

Las diferentes ponencias insistieron en señalar que, en este momento, el tema que destacará en la relación México-Estados Unidos es el de la inseguridad y el narcotráfico, por lo que, señalaron los especialistas, es indispensable que el gobierno de México trabaje en posicionar temas como la migración en la agenda con Washington.

Por su parte, Lázaro Cárdenas Batel, quien asiste como integrante de la sección México del Centro Woodrow Wilson, con sede en Washington, enfatizó que en este momento "México es visto con la lupa de la falta de seguridad en el país, lo que representa para Estados Unidos un problema de seguridad nacional", por lo que, insistió, es necesario enfatizar la negociación para que a éste y otros problemas, como la migración, se les dé el carácter de problemas compartidos, a efecto de que las soluciones no respondan exclusivamente a las necesidades de un país, sino que incorporen las necesidades del otro.