Foto: Vanguardia/Especial
La Jornada
La PGJE asegura que existen elementos para ejercer acción penal
Culiacán, Sin. Un año después del incendio en la tienda Coppel Hidalgo, donde murieron seis empleadas, los responsables no han sido castigados y las familias de las víctimas siguen reclamando justicia.

Marco Antonio Higuera Gómez, titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), informó que el expediente está prácticamente terminado y en los próximos días se entregará a la autoridad judicial para que se ejerza acción penal contra los responsables de la tragedia.

"Hay personas indiciadas por omisión, y eso lo valorará la autoridad judicial. Por la reserva que nos impone la ley, no puedo decir los nombres de las personas, pero se trata de un expediente totalmente integrado, completo; no hay diligencia judicial que realizar y el caso no va a quedar impune. Hay suficientes elementos para ejercer acción penal", dijo el funcionario sin dar detalles.

Germán Díaz Malacón, delegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, informó que no han concluido las investigaciones sobre las condiciones en que laboran los empleados de las 36 tiendas Coppel que operan en Sinaloa, aunque la empresa ha atendido las recomendaciones emitidas por la dependencia. "Pudieran ser puertas de libre acceso, rutas de evacuación y salidas de emergencia. Todavía nos falta supervisar ocho tiendas", manifestó.

A la cadena de tiendas Coppel, agregó, se le impuso una multa de un millón 170 mil pesos por las irregularidades detectadas tras el incendio en la sucursal Hidalgo, en Culiacán; sin embargo, el funcionario dijo desconocer si la empresa ya pagó.

El 9 de noviembre de 2010 seis empleadas de la tienda ubicada en el primer cuadro de Culiacán murieron asfixiadas. Las jóvenes realizaban un inventario en el horario nocturno cuando ocurrió un incendio. Quedaron atrapadas porque las puertas estaban cerradas por fuera.

Los nombres de las víctimas son Mariana López Soto, Carmen Selene Moreno, Verónica Picos Bastidas, Claudia Janeth Bernal Delgado, Rosa Imelda Félix Gamboa y Perla Zapata.

Sus familiares y empleados de Coppel acusaron a directivos de la empresa de cerrar por fuera las puertas de las tiendas, incluidas las salidas de emergencia, durante los inventarios nocturnos.