San Diego, Cal., E.U.- El condado de San Diego se incendiaba ayer de un extremo a otro, desde el norte rural hasta su región fronteriza con México, y los incendios forestales avivados por el viento han destruido muchos hogares y han obligado a evacuar al menos 513 mil personas.
Para este tercer día, los 12 incendios han destruido más de mil 300 casas y negocios y la destrucción podría ser apenas el comienzo para la región.

En momentos en que aumentan las temperaturas y las rachas de viento permanecen intensas, las llamas parecen imposibles de combatir.

Tan sólo en el condado de San Diego se ordenó la evacuación de 346 mil viviendas -una de cada tres, de acuerdo con información del censo- indicaron autoridades de la oficina del alguacil.

En la base aérea Miramar, de la infantería de marina, unos 40 aviones, entre ellos cazas F-18, aeronaves de carga C-130 y helicópteros fueron trasladados a bases en California y en Arizona.

Y la pesadilla parece agravarse. Pronósticos meteorológicos de ayer anuncian temperaturas tórridas y más ráfagas fulminantes.

Los incendios mantienen en vilo a los bomberos a medida que murallas de fuego avanzaban desde desfiladeros en las montañas hacia el borde de la famosa línea costera del estado, diseminándose con tanta rapidez que inclusive hoteles que estaban siendo usados como refugios temporales por los evacuados tuvieron que ser desalojados. Dos personas han muerto.

Luego de informarse de casi mil kilómetros cuadrados de bosques y tierras en llamas, el presidente George W. Bush declaró una emergencia federal para siete condados del sur de California, a fin de acelerar los esfuerzos de asistencia a la población.

"Todos nosotros en todo el país estamos preocupados por las familias que han perdido sus viviendas... y que han debido evacuar sus hogares", dijo Bush ayer. "Estamos enviando la ayuda del Gobierno Federal".

Residentes que huían de las zonas incendiadas, así como bomberos, describieron graves condiciones que están empeorando. Las temperaturas a través del sur de California eran superiores a la normal para esta época del año, y se espera que alcancen los 38 grados centígrados en los populosos condados de Orange y San Diego.

"Hay vientos muy fuertes del noreste. Son muy erráticos, y eso nos obliga a modificar nuestros procedimientos", dijo el capitán Don Camp, vocero del departamento de bosques y protección contra incendios de California.