Notimex
"A últimas fechas el tema de seguridad, que ha sido un tema prominente en cuanto a la imagen de México en el mundo, evidentemente ha tenido repercusiones en el comportamiento de los inversionistas, tema al cual se refirió extensamente anoche el presidente de la República", subrayó el funcionario.
Acapulco, Guerrero.- El gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, reconoció que el tema de inseguridad en el país empieza a ser un factor de influencia en la depreciación del peso contra el dólar, así como en el comportamiento de los inversionistas.

"A últimas fechas el tema de seguridad, que ha sido un tema prominente en cuanto a la imagen de México en el mundo, evidentemente ha tenido repercusiones en el comportamiento de los inversionistas, tema al cual se refirió extensamente anoche el presidente de la República", subrayó el funcionario.

Durante su participación en la 72 Convención Bancaria, el funcionario dijo que pese a la pérdida de terreno de la moneda mexicana frente a la divisa estadounidense, esta ha sido menor a la sufrida en la crisis de 1995.

Ello, explicó, debido a que la demanda por las exportaciones mexicanas es inhibida por la caída de la actividad económica en el mundo.

Sin embargo, comentó, es claro que en cuanto se inicie la recuperación de la economía de Estados Unidos este factor propiciará una recuperación más rápida de la demanda externa.

Destacó el que en los últimos días la depreciación del peso frente al dólar empezó a revertirse parcialmente

No obstante, explicó que otros factores que contribuyen a esta pérdida de valor de la moneda local frente al billete verde han sido: la fuerte caída en los términos de intercambio, debido a la disminución del precio de los energéticos.

La dependencia de la economía mexicana, en particular del sector manufacturero, respecto a la economía estadounidense; y la caída en la liquidez en los mercados financieros, derivada del menor número de participantes, dijo.

"Es evidente que la caída de las exportaciones no petroleras, el deterioro de los términos de intercambio y los menores ingresos por concepto de remesas familiares ocasionarán un aumento del déficit de cuenta corriente", agregó.

Aclaró que tal incremento puede ser cubierto con holgura con los recursos derivados de la cobertura petrolera, así como con un mayor financiamiento de largo plazo del sector público con organismos internacionales.

Destacó que la prudencia con la que se ha manejado la política fiscal durante los últimos años ha permitido reducir de manera importante el tamaño de la deuda pública, en particular la externa.

Así, agregó, el relativamente reducido nivel del endeudamiento público proporciona sin duda cierta capacidad de maniobra al gobierno federal.

Otros factores positivos a destacar, dijo, es que el país enfrenta la actual crisis en un marco de baja inflación, con un régimen de tipo de cambio flexible, un nivel de reservas internacionales cercano al más elevado de la historia y un monto reducido de deuda externa privada.