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Durante el foro Seguridad en Democracia, el Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente y director general de EL UNIVERSAL, señaló que en el esfuerzo de informar debe privar el equilibrio para no hacer eco involuntariamente en la campaña del terror que impulsan, por ejemplo, los cárteles del narcotráfico
El papel de los medios de comunicación en un Estado democrático es fundamental para mantener el derecho a saber de la ciudadanía, pero también están obligados a informar de manera equilibrada, sobre todo ante fenómenos como la creciente violencia que ha vivido el país.

Así coincidieron en señalar empresarios y directivos de medios de comunicación al participar en el Foro Seguridad en Democracia, donde abordaron el compromiso de los periodistas de informar la realidad nacional.

Durante su intervención en la Mesa Seguridad y Comunicación, el Presidente y Director General de EL UNIVERSAL, Juan Francisco Ealy Ortiz, señaló que "la violencia y la inseguridad se están desbordando aceleradamente ante la impavidez y desconcierto de autoridades y de la sociedad".

Ante este escenario, "los mexicanos tenemos que asumir un estado de alerta ante el debilitamiento de la sociedad y del Estado frente a un fenómeno que ya tienen nombre, las zonas calientes: estados y ciudades en las que campea el narcotráfico, siendo múltiples los factores que generan esta realidad".

Por ello, Ealy Ortiz dijo que "es indispensable entender que en un gobierno democrático mejorar la seguridad implica aumentar tanto de la responsabilidad de organismos estatales como la responsabilidad ciudadana".

"Un asunto tan complejo como el de la seguridad pública y nacional no puede quedar sólo en manos de los órganos del Estado y de quienes ocupan el gobierno en turno.

"La tarea de resolver las carencias y superar los obstáculos en este rubro debe ser vista como un propósito colectivo común, y de esa manera tenemos que pensar políticas de Estado".

Los medios de comunicación, señaló, en este contexto deben cobrar conciencia de su papel ante el desafío del crimen sea organizado o en pequeña escala.

"Debemos reflexionar sobre la propia responsabilidad de cara a la sociedad y determinar parámetros de nuestro desempeño. Los medios son capaces de introducir agendas de discusión, cohesionar auditorios en torno a ellos y en el mejor de los casos provocar su apropiación entre actores políticos e institucionales para que éstos a su vez las procesen en definición de las políticas públicas.

No obstante, Ealy Ortiz advirtió que la profesión periodística "no puede pretender determinar fórmulas ni suplantar papeles, proponemos más bien alentar la vigencia de principios democráticos y éticos que sirvan de guía en el trabajo diario, y ese trabajo antes que nada es informar, para coadyuvar al ejercicio de uno de los derechos fundamentales de la democracia, el derecho a saber".

El Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz señaló que en el esfuerzo de informar debe privar el equilibrio "para no hacer eco involuntariamente en la campaña del terror impulsada, por ejemplo desde los cárteles del narcotráfico: editorializar o sobredimensionar actos violentos puede influir de mala manera en la percepción que las personas tienen de los hechosy la realidad nacional; en el caso contrario minimizar la creciente cifra de ejecuciones atribuidas al narco significaría caer en la negación y el autismo contraproducentes".

Al respecto Héctor Villarreal, director del IMER, coincidió en que los medios de comunicación no pueden suplantar el papel de la autoridad, sin embargo, también dejó en claro que los medios por sí mismos no propician los delitos, pero sí inciden en la forma en que la ciudadanía percibe la inseguridad.

Por ello también coincidió en la importancia de que cumplan un papel equilibrado, siempre con respeto hacia los derechos humanos y basándose en los principio de autorregulación: no distorsionando la realidad sobre la delincuencia, no obstruyendo la función de la autoridad y no erigiéndose en una especie de tribunales mediáticos.

Enrique Pereira, dirigente de la CIRT, señaló por su parte que no se puede olvidar que estamos en la era de las comunicaciones y se debe actuar en concordancia y por lo tanto los medios juegan un papel fundamental para hacer llegar la realidad que ocurren en lugares distantes o en nuestro mismo entorno y esto contribuye en la percepción de la población, donde son importantes los valores democráticos y una cultura de derechos humanos.