Presiona la ONU a las autoridades para que permitan el ingreso de ayuda
BANGKOK.- Mientras sigue la presión internacional para que acepte más ayuda humanitaria, Myanmar comenzó ayer tres días de duelo por las cerca de 134 mil personas que murieron o desaparecieron a causa del ciclón "Nargis".

La bandera ondeará a media asta desde ayer y hasta mañana jueves en los edificios gubernamentales en señal de aflicción por los 77 mil 738 muertos y 55 mil 917 personas desaparecidas, según datos oficiales preliminares.

Pero el duelo oficial no calmó a los pobladores, que critican al Gobierno por su ayuda lerda e incompetente.
"No creo que nos ayudarán izando las banderas a media asta", dijo Zin Moe, de 32 años, que vende ropas en Yangon. "Si (el gobierno) fuese sincero, acogería rápidamente la ayuda de cualquiera. No está permitiendo que la ayuda llegue con bastante rapidez, y la gente está furiosa", añadió el comerciante.

El presidente Than Shwe se comprometió ayer a construir escuelas para los niños que se quedaron huérfanos, sin decir cuántas y cuándo, en una intervención retransmitida a toda la nación por la televisión estatal.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el huracán derrumbó unos 3 mil colegios y dejó a 500 mil niños sin un lugar donde estudiar cuando comience el curso, en junio.

El Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo (SPDC), como se hace llamar la Junta Militar desde 1997, ha calculado los daños materiales en 10 mil millones de dólares, pero carece de recursos materiales para atender las necesidades básicas de los damnificados, que antes de la catástrofe subsistían sin recibir apenas atención por parte de las autoridades del país.


Falta de cooperación

A pesar de las limitaciones y de la necesidad de la asistencia internacional, el régimen militar impone la presencia de soldados o funcionarios en el reparto de la ayuda y mantiene su rechazo a la entrada de cooperantes de las agencias de la ONU, de Estados Unidos o la Unión Europea, aunque acepta personal de China, la India y de países del Sudeste Asiático.

La Oficina Coordinadora de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU denunció ayer que sus profesionales extranjeros en Myanmar siguen sin poder moverse con libertad, cuando 2.4 millones de personas necesitan asistencia y sólo unas 500 mil han recibido algún tipo de ayuda.

Un equipo médico de China, de 50 profesionales, y otro de Laos, formado por 23 especialistas, comenzaron ayer sus labores, tras llegar la víspera al aeropuerto de Yangon.
La misión china viajó a Myanmar con dos ambulancias, dos minibuses, medicinas y alimentos.

En el delta del río Irrawaddy, la zona más afectada junto a la región de Rangún, se esperaba ayer que el buque "Thanpadaytha" descargara las 159 toneladas de ropa, alimentos, mantas, tiendas, botellas de agua potable, pastillas purificadoras de agua, material de construcción, generadores y otros artículos necesarios donados por la comunidad internacional.

Diez camiones militares de Tailandia salieron ayer de Bangkok con 100 toneladas de artículos de primera necesidad que entregarán hoy a las autoridades de Myanmar en el paso fronterizo de Mae Son, en el noroeste tailandés.