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El número uno del mundo enfrentará a lo más granado del `deporte ciencia'. Aronian será uno de sus máximos rivales
El indio Viswanathan Anand apostará a su desenfado como arma en el Mundial de Ajedrez que comienza hoy en México.

En un Mundial considerado uno de los torneos de más nivel en la historia del ajedrez, la intuición no bastará, y Anand buscará poner alegría a su ajedrez práctico para intentar superar a seis rivales nacidos en la antigua Unión Soviética y uno en Hungría.

A los 37 años, el jugador residente en España pasa por el mejor momento de su carrera con un coeficiente ELO de 2.792, el más alto del mundo, y muchas posibilidades de recuperar el cetro que ya tuvo en el año 2000 al derrotar a Alexei Shirov.

Nacido en Madrás, Vishy aprendió las reglas de ajedrez a los seis años y desde entonces sobresalió por su madurez, su perseverancia y una rara habilidad de jugar rápido.

Con una disciplina de monje y talento natural, Anand es quizás el ajedrecista de resultados más estables en los últimos 10 años; desde 1997 no ha bajado de los tres primeros del mundo y ostentó el título de campeón sólo entre los años 2000 y 2002, cuando lo cedió en una semifinal ante el ucraniano Vassily Ivanchuk.

Quizás por llegar de un país que tuvo su primer Gran Maestro apenas en el año 1987 o por su buen sentido del humor, Vishy es el favorito sentimental de los mexicanos que seguirán el Mundial y esperan verlo desafiar a siete grandes jugadores.

"Será campeón el que maneje mejor la presión" , advirtió el jugador.

En el torneo de Ciudad de México, que se extenderá hasta el 30 de septiembre, participan aparte del indio, los rusos Peter Svidler, Alexander Grischuk y Alexander Morozevich, el armenio Levon Aronian, el húngaro Peter Leko y el israelí de origen bielorruso Boris Gelfand.

Aronian, de 24 años, hombre sin complejos sicológicos y con gran confianza en sí mismo ha demostrado que puede jugar a ganar contra los mejores.

Morozevich es la gran incógnita. Convencido de que puede batir a cualquiera, necesitará de perseverancia en un torneo largo y jugar de modo constante a alto nivel.

Los otros cuatro grandes maestros pueden destacar en alguna partida, pero a juicio de los expertos, no tienen posiblidades de ser campeones del mundo.

El gran ausente en el Mundial será Topalov, que sin embargo tendrá también su oportunidad. Tras perder el título en Elista, la FIDE le concedió el derecho de enfrentarse en 2008 a Kramnik si éste gana en México.