La Jornada
México, D.F.- Organizaciones en pro de los derechos humanos iniciaron una campaña en apoyo al obispo de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera López.
La defensa es ante lo que calificaron como un clima de "hostigamiento y amenazas" en su contra, luego de su participación en la defensa de los derechos de las sexoservidoras violadas por militares en Castaños, Coahuila, y el acompañamiento a los familiares de los mineros muertos en mina Pasta de Conchos.

Integrantes de la organización Red Solidaria Década contra la Impunidad y el Observatorio Eclesial, señalaron que al iniciar la campaña "Una luz para nuestro buen pastor", convocan a todas las organizaciones civiles del país a sumarse a esta acción que busca "sensibilizar a la ciudadanía sobre los riesgos que enfrentan quienes deciden apoyar y acompañar la lucha por la dignidad y la justicia".

José Guadalupe Suárez, director del Observatorio Eclesial, entregó en la Nunciatura Apostólica en México una carta dirigida al papa Benedicto XVI en la que expresan su reconocimiento a la labor realizada por Vera López en pro de los derechos humanos de las comunidades indígenas, de mujeres y trabajadores, la cual fue suscrita por decenas de organizaciones nacionales y extranjeras.

Jaqueline Campbell Dávila, vocera del obispado de Saltillo, confirmó que hasta el momento Vera López no ha recibido ningún extrañamiento del Vaticano por sus actividades de solidaridad con las víctimas de Pasta de Conchos o de Castaños, Coahuila.