Pekín, China.- Los jóvenes chinos, a imitación de Occidente, celebran hoy San Valentín con regalos a sus parejas, sobre todo bombones y rosas, pero este año la flor de los enamorados es escasa y cara en China, ya que muchos rosales murieron en las fuertes nevadas de este invierno.
Las nieves, que destrozaron 24,4 millones de hectáreas de campos de cultivo en China, no perdonaron a la flor que mejor simboliza el amor y sus espina", y que en el país asiático se cultiva sobre todo en la provincia sureña de Yunnan, una de las afectadas por la ola de frío.

La pérdida de rosales, unida a la escasez de transportes en las últimas semanas debido al corte de carreteras y líneas férreas por la nieve, ha hecho que el precio de las flores se haya elevado un 50 por ciento, y que muchos enamorados hayan optado por no comprarlas.

Ante ello, algunas parejas han decidido este año celebrar San Valentín de una forma más original, y no han faltado las opciones, muchas de ellas puestas en marcha por comerciantes para sacar partido económico de esta fiesta.

En algunas ciudades, como Macao (sur), se ofrece la posibilidad hoy de que dos enamorados hagan "puenting" juntos y abrazados, atados con la misma goma, desde una torre de 230 metros, la de mayor altura del mundo donde se hace esta actividad.

La bella ex colonia portuguesa, cuyo casco histórico está incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, ofrece un romántico marco, por lo que muchas parejas viajan a esa ciudad estos días, con el principal objetivo de lanzarse al vacío abrazadas.

Otros tortolitos, menos atrevidos, han optado hoy por actividades más solidarias, y en ciudades como Nankín (este) y Chongqing (centro) lo que se ha puesto de moda es ir en pareja a donar sangre.

"Una cena o una comida es cansado, y los regalos son caros. Hemos elegido donar sangre para demostrar nuestro amor a la sociedad", señaló a la prensa un estudiante universitario que junto a su novia acudió a un hospital a donar sangre.

Aunque en China está estrictamente prohibido pagar a los donantes de sangre (a raíz del escándalo por los laboratorios ilegales que contagiaron del virus VIH a "vendedores de sangre" en los años 90), en esta ocasión los centros médicos y UVIs móviles regalan a las parejas rosas y chocolates.

La idea de donar sangre como muestra de amor en San Valentín ya se inició hace tres o cuatro años, en campañas gubernamentales, que intentaban así contrarrestar las ideas tradicionales que imperan en el país, según las cuales desprenderse de sangre es malo para la salud.

Otra opción de moda este año entre los enamorados chinos es grabarse para salir en pantallas gigantes de las calles, desde donde declaran amor eterno por su media naranja o incluso le piden matrimonio.

Por otro lado, en la era de la tecnología muchos chinos optan por regalar a su pareja otros bienes más materiales: la prensa dice que este año lo más "in" es ofrecer a la novia una consola portátil (como la PSP de Sony), pero ha de ser de color rosa o malva, modelos que estos días han salido al mercado.

Todas estas actividades y muchas otras muestran que los chinos -especialmente los más jóvenes, muy influidos por las películas de Hollywood e Internet- han adoptado la fiesta de Cupido como suya, olvidándose incluso de que en la tradición oriental el día de los enamorados es en verano.

Esa fiesta, llamada "del Doble Siete" (y que varía según el año, al depender del calendario lunar) conmemora la desgraciada historia de amor entre un pastor y un hada, pero apenas tiene repercusión entre los chinos, y muchos de ellos ni siquiera la recuerdan.

No obstante, en algunas zonas rurales la festividad se sigue celebrando y, por ejemplo, en algunos templos de Shandong, provincia del este de China, las jóvenes ofrecen en ese día frutas y galletas a los dioses.