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Jerusalén.- Por primera vez desde la "segunda guerra en Líbano" del año pasado, Israel y la organización proiraní Hezbolá concretaron ayer un intercambio de prisioneros. Según informaciones no confirmad as, ello podría ser parte de una negociación más amplia sobre la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados por el grupo pro-iraní el 12 de julio del año pasado.
A cambio del cuerpo de un civil israelí -Gabriel Dwait, de 27 años, un inmigrante de Etiopía que se ahogó en el Mediterráneo el 20 de enero de 2005 y fue arrastrado por las aguas hasta la costa libanesa-, Israel liberó ayer a un preso de Hezbola que no se hallaba en su sano juicio y entregó los cuerpos de otros dos, capturados durante la guerra del año pasado. Los liberados por Israel fueron Hassan Naim Aqil, de 50 años, ex miembro de Hezbolá que no participó en la guerra de 2006, y los cuerpos de Ali Wizwaz y Mohammed Damasqiah, muertos en dicho conflicto bélico.

Fuentes en la oficina del primer ministro Ehud Olmert señalaron que el intercambio incluía información recibida de Hezbolá sobre "otro asunto aparte", que debería estudiarse en los próximos días. En los medios de comunicación libaneses se afirmaba que la referencia era al destino de Ron Arad, el copiloto israelí cuyo avión fue derribado sobre territorio libanés hace 21 años.

Es difícil determinar con certeza si hay en el intercambio de ayer algo más que un acuerdo de buena voluntad entre las partes, o si realmente se trata de un primer paso de cara a algo mucho más grande y actual. "Hezbolá espera que esto produzca un muy esperado progreso hacia la resolución del problema de todos los prisioneros", dijo ayer la televisora Al-Manar, mientras un comunicado de la oficina del premier israelí afirmaba que "esto es otro paso en el marco de las negociaciones para devolver a los soldados secuestrados Eldad Regev y Ehud Goldwasser". Cabe recordar que los dos soldados fueron secuestrados el 12 de julio del 2006 por Hezbolá cuando patrullaban el lado israelí de la frontera, lo cual, junto al disparo masivo de cohetes por parte de los chiítas contra las localidades norteñas de Israel, desató la segunda guerra en Líbano.

Mientras tanto, la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, aseguró ayer en la localidad cisjordana de Ramalá que "ha llegado el momento de que se establezca un Estado palestino" y que su país considera este objetivo como una máxima prioridad en su agenda.