Londres, Inglaterra.- Su papel en la serie de culto "Dinastía" ha entrado ya en la historia de la televisión. Pero la imagen de malvadísima le pesa aún hoy a Joan Collins, alias Alexis Carrington, a punto de cumplir 75 años este viernes 23.
Sus intrigas y golpes bajos contra la rubia Krystle (Linda Evans) en la serie de los años 80 hicieron famosa en todo el mundo a esta estrella de Hollywood de origen londinense. E incluso a su edad sigue teniendo una lengua biperina. Ya sea en Los Angeles, Londres o Berlín, nunca se ahorra los comentarios irónicos, y reconoce incluso que gasta una pequeña fortuna en conservarse siempre bella.

En los últimos años no ha estado en primera fila, pero no porque quiera jubilarse. Cuando cumplió 70 años, declaró que pese a lo ganado en la época de "Dinastía", no tenía dinero para mantenerse.

"Siempre me gasté todo lo que ganaba", afirmó en una entrevista.

"Y tengo que gastar mucho para mantener mi imagen". Tampoco le importa responder con descaro a las preguntas sobre la diferencia de edad con su quinto marido, el administrador de teatros Percy Gibson, 32 años menor que ella. "Si se muere, se muere", asegura al ser interrogada sobre el tema.

En 2000, la propia Collins se tomó el pelo a sí misma junto con otras estrellas maduras como Elizabeth Taylor y Shirley MacLaine en la comedia "These Old Broads". En el film las divas encarnan a grandes estrellas de Hollywood envejecidas que intentan volver a ser famosas.

En épocas de obsesión por la delgadez, la actriz es pragmática. "No vamos a estar ahí pesando cuatro miligramos de cebada. La dieta más fácil del mundo es comer menos", recomendó a las lectoras del "Mail on Sunday".

Hija de un empresario de Londres, Joan Henrietta Collins entró en contacto pronto con el mundo del espectáculo, y con nueve años ya subió a un escenario. Con 17, tras interrumpir sus estudios en la Royal Academy of Dramatic Art, debutó en el cine con "I'll Be Leaving You". Pronto se convirtió en "la niña mala preferida de Reino Unido".

En 1955 rodó por primera vez una superproducción de Hollywood, "Land of the Pharaohs", y entre sus compañeros de reparto a lo largo de los años estuvieron Richard Burton, Harry Belafonte, Gregory Peck y Paul Newman. En las primeras tres décadas de su carrera rodó más de 50 películas y 30 series de tv. Pero se hizo famosa en todo el mundo sólo como Alexis Carrington.

Cuando Sir Elton John y su pareja David Furnish se casaron a fines de 2005, Collins estuvo entre los 700 invitados junto con Ringo Starr, Victoria Beckham, Claudia Schiffer y Boris Becker. En el último vuelo oficial del Concorde en 2003 fue invitada de honor.

Desde entonces extraña los aviones supersónicos. "Los ronquidos de los otros pasajeros de la primera clase son como un amanecer en una granja de cerdos", asegura con respecto a los vuelos de línea.

Incluso cuando la "Dama de Hierro" Margaret Thatcher cumplió 80 años en octubre de 2005, Collins estuvo sentada a la mesa, con invitados como la reina Isabel y su marido. No es su única coincidencia con la familia real, porque al parecer tiene el mismo peluquero que el príncipe Carlos y Camilla, y la prensa especula con que se gasta4.000 dólares al mes en peinados.

Una y otra vez Collins reapareció en la televisión, presentó shows, volvió a los escenarios tras larga ausencia, produjo la serie de tv "Sins", con mucho éxito en Reino Unido. Bajo la dirección de Kenneth Branagh rodó en 1995 el film "In the Bleak Midwinter".

En 1996 fue demandada por la editorial Random House para que devolviera un adelanto millonario porque los manuscritos escritos por ella no eran publicables, según argumentó la empresa. Al final, Collins ganó la batalla: la corte decidió que en su contrato no se decía nada acerca de la calidad de los textos que debía entregar.