En dos artículos publicados hoy por la prensa alemana y española, la escritora británica Joanne K. Rowling afirmó que quiere a un demócrata en la Casa Blanca y se mostró preocupada por la "locura por la delgadez".
En una entrevista con el diario español "El País" publicada ayer, Rowling confesó que sigue muy de cerca la política norteamericana y que está "obsesionada" con las elecciones en Estados Unidos porque tendrán "efectos profundos en el resto del mundo". "La política exterior de Estados Unidos en los últimos años ha afectado, para mal, tanto a su país como al mío", dijo al cronista.

La autora de la serie "Harry Potter" de 42 años, indicó asimismo: "Quiero a un demócrata en la Casa Blanca. Y me parece una lástima que (Hillary) Clinton y (Barack) Obama tengan que ser rivales porque ambos son extraordinarios".

Por otro lado, en un artículo que será publicado mañana sábado en la revista femenina alemana "Alles für die Frau", la escritora británica se mostró preocupada por la "locura por la delgadez" y dijo estar indignada por el hecho de que "gorda" sea actualmente considerado un insulto.

"Tengo dos hijas que deben enfrentarse a esta locura por la delgadez y eso me preocupa porque no quiero que se conviertan en clones flacuchos, huecos, sólo preocupados por sí mismos", señaló.

En el artículo, la escritora habla de su propia experiencia al respecto. "Gorda suele ser la primera ofensa que una chica le dice a otra cuando la quiere lastimar. Eso ya era así cuando yo iba a la escuela y siguió siendo así entre las adolescentes a quienes les daba clases", escribió. "Digo, ¿gorda es realmente lo peor que puede ser una persona? ¿Ser gordo es peor que ser vengativo, envidioso, superficial, vanidoso o malicioso?", se preguntó Rowling.

Rowling donó los honorarios que cobró por el texto a una institución alemana que brinda ayuda a niñas y adolescentes con trastornos en la alimentación.