Agencias
El escritor, intelectual, político y guionista cinematográfico español Jorge Semprún, sobreviviente del campo de concentración nazi de Buchenwald, cree que sin la literatura muere el recuerdo, por lo que es mediante la palabra escrita como puede conservarse la historia.
Según indicó en una entrevista con el diario alemán "Frankfurter Allgemeine Zeitung", en 50 años el recuerdo del Holocausto se deberá a la literatura, y no al trabajo de los historiadores.

Así, la época nazi quedará en la memoria colectiva gracias a obras literarias como "Las Benévolas", del francés Jonathan Littell, que cuenta el Holocausto a través de un oficial de un cuerpo de élite nazi, y no a las obras de historiadores como Raul Hillbergs.

"Los historiadores pueden seguir escribiendo sobre la Segunda Guerra Mundial, pero sólo los literatos pueden renovar el recuerdo", enfatizó.

Semprún reconoció que aunque no se acuerda a cada segundo de su estancia en Buchenwald, aquella experiencia marcó para siempre su vida. "Siempre que hay algo en juego, cuando tengo que tomar alguna decisión (...) me doy cuenta de que mi relación con el mundo está marcada por mi estancia en Buchenwald".

"Soy un preso de entonces. Era joven, ya casi francés y me apresaron por opositor. En Buchenwald conocí a comunistas alemanes. Vi su alienación ideológica por el culto a Stalin y el heroísmo diario de su resistencia. Eso marca mucho cuando lo vives con 20 años", explicó.

El intelectual indicó también que tras salir del campo de concentración de Buchenwald, "quería realmente escribir algo, aunque no sólo un informe sobre mi experiencia".

"Era muy ambicioso", reveló. En su opinión, los testimonios, también los literarios, "son indudablemente importantes, pues sin ellos no se podría escribir ninguna historia de esos centros", expresó.