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Hamburgo, Alemania.- "La vida es un viaje con boleto de ida", resume Juanes en pleno lanzamiento de "La vida... es un ratico", su cuarto álbum en solitario, que resume "mis raticos en los últimos dos años, con sus buenos y malos momentos", señala el cantante colombiano en conversación con dpa.
Los últimos meses no fueron fáciles para este músico que no oculta su intenso compromiso con la vida y los problemas del mundo de hoy.

En medio de una crisis personal, su madre le dijeo: "La vida es un ratico, que se te va en un instante y que hay que aprovecharla".

Esa simple filosofía lo inspiró al seleccionar 14 nuevos temas que hablan del amor, la pareja, la esperanza y las injusticias sociales.

"Si ciertas letras no muestran mucho optimismo, las melodías y los arreglos son bastante alegres. Eso es lo que busco siempre, la manera de mezclarlos, porque creo que hay un optimismo al final de todo", comenta el colombiano.

Más de una decena de Grammys, discos de platino y numerosas distinciones por su actividad humanitaria no han hecho perder la autenticidad a este músico. A los 35 años, Juanes sigue siendo Juanes, con su típico entusiasmo y su amor por lo que hace.

Al igual que los discos anteriores, este nuevo trabajo es un muestrario de sus inquietudes personales y musicales. Sin embargo, "este disco tiene el elemento del ritmo mucho más presente que los otros, es más colombiano por esa razón. Tiene vallenato, mapalé, un ritmo de origen africano del litoral caribeño, cumbia y bolero mezclados con los elementos del rock que a mí me identifican", agrega el artista.

"Los teclados y el órgano hammond llegan para recrear esa parte setentera que me gusta tanto, el acordeón para recrear la música colombiana, para llevar a mi música por lugares distintos sin perder la esencia", destaca Juanes, que vuelve a dar rienda suelta su pasión por la guitarra en solos que condimentan el paisaje instrumental de este álbum rockero y a la vez telúrico.

"Este disco es mucho más orgánico, más simple, más básico, con más tendencia hacia el rock. Está orientado hacia el sonido en vivo", define Juanes. "Estoy supercontento. El trabajo con Gustavo Santaolalla en la producción fue muy enfocado a ésto".

Tras ser presentado en su Colombia natal, el sencillo "Me enamora" se convirtió al cabo de una semana en la canción más difundida de los últimos diez años. "Esta es una canción muy positiva. Resume esa síntesis que busco con mi música. Es muy rockera, me gusta la fuerza de la guitarra, pero al mismo tiempo el coro es muy colombiano en su espíritu", define Juanes.

En "La vida... es un ratico", el cantautor continúa denunciando las minas antipersona que amenazan la vida de miles de colombianos tras décadas de conflicto civil.

"Minas Piedras", en la que participa el músico argentino Andrés Calamaro, es una protesta dolorosa y poética contra la situación de los mutilados y sus familias, a los que Juanes trata de brindar apoyo a través de su fundación "Mi Sangre".

"Siempre he sido un superfan de la música de Andrés, desde los Abuelos de la Nada y los Rodríguez hasta su carrera como solista.

Afortunadamente, aceptó la invitación y trajo una energía que también era importante en lo personal, porque Andrés aporta su magia para visibilizar un problema tan grave como es el de las minas en Colombia", señala Juanes.

"Es una lucha muy frustrante, pero también llena de satisfacciones. Trabajamos con las familias, mediante la educación estamos contribuyendo a la rehabilitación de los sobrevivientes. Ha valido la pena, hemos tenido la posibilidad de sensibilizar más a la gente a través de las canciones y de los medios", acota el artista.

Juanes sigue fiel a su línea de cruzar fronteras sin dejar de "pensar y soñar en español": para "Banderas de Manos", que tematiza en "forma algo contestataria lo que está pasando en tantos países, donde nos matamos entre familias, donde los líderes siguen invirtiendo en arsenales mientras la gente se muere de hambre", el colombiano invitó a participar al rockero alemán Campino, vocalista del grupo Die Toten Hosen.

"Fue algo que surgió en forma espontánea. En una de las tantas noches de hotel durante la última gira estaba mirando televisión, y en un canal de video pasaban un concierto de Die Toten Hosen. Me gustó tanto, también la actitud de Campino, que me quedé viendo todo el concierto. Luego, en otro show de televisión, vi que le estaban dando a Campino un reconocimiento por su compromiso social. Entonces me pareció una idea chévere que el alemán cantara en español conmigo".

Campino canta con Juanes en español y también hizo cantar al colombiano en alemán. "Fueron dos o tres líneas, que, por supuesto, canté por fonética", dice riendo Juanes al recordar la grabación del tema en un estudio de París en agosto pasado.

Esta estrella latinoamericana sin aires de estrella retornará a casa al cabo de unos meses de gira de promoción. En febrero comienza la gira mundial de conciertos, que también lo llevará por Europa entre junio y julio.

¿No siente cierta pereza de volver a los grandes escenarios después de esta pausa creativa y de descanso? "¡Para nada!", responde Juanes al instante. "Extraño demasiado, demasiado, demasiado todo esto". Su público ya lo está esperando. La vida es un ratico, y Juanes vive cada minuto de este viaje sin perder de vista su horizonte.