El Universal
Rumbo a la sede capitalina del PT, el delegado electo en Iztapalapa se tomó fotos con algunos fans que los reconocieron como el 'famoso Juanito'
Ciudad de México.-Rafael Acosta, alias "Juanito", comienza a disfrutar de la fama entre los capitalinos. Esta mañana se trasladó del Centro Histórico a las oficinas del PT en Metro y microbús, saludando a los ciudadanos: "Hola, soy Juanito", "soy el famoso Juanito".

Al término del desayuno con Alejandra Barrales, presidenta del PRD-DF, y Clara Brugada, ex candidata a la jefatura delegacional, Juanito salió del hotel Sheraton Alameda y se tomó fotos con los capitalinos que se detenían a saludarlo.

Oscar, un joven que llevaba una pintura al óleo de Michael Jackson, a propósito del homenaje póstumo que le hacen en Los Angeles, llegó con Juanito y le pidió tomarse una foto con el cuadro en medio.

Luego, el jefe delegacional electo de Iztapalapa, caminó hasta el Metro Juárez, donde compró su respectivo boleto y se tomó otra foto con el bebé que un joven cargaba en los brazos. "Es el Juanito", lo reconocían desde lejos.

Al subir al vagón, dos pasajeros no aguantaron las ganas: "Juanito, no renuncies", "tú te lo ganaste", "no te dejes".

Guardando el equilibrio con los enfrenones del Metro, Rafael Acosta respondió: "No, no voy a renunciar, yo soy un luchador social y estoy con el pueblo".

Esos mismos pasajeros le bromearon por su chamarra roja: "pero cómo, esta es del color del otro partido, igual que tu bandita de la cabeza". Titubeando, respondió: "no, esta es la roja del PT, y mi bandita no trae el águila, por eso es la de Juanito".

Al abrirse las puertas del vagón en el Metro Hospital General, "Juanito" comenzó a caminar y la gente preguntaba: "¿Quién es ese güey". Por atrás se escuchaba "es el Juanito, el de Iztapalapa".

Luego subió a un microbús de la Ruta 1 para llegar a la sede nacional del PT en avenida Monterrey. Arriba, Juanito saludó: "Buenos días, compañeros, soy Juanito".

Después se sentó junto a una mujer a la que le contó que él era defensor de los comerciantes ambulantes y de los taxistas, "pero de los que no son piratas, ehhh".

Al final, Juanito gritó: "Bajan", para indicar la parada del microbús. Así, cruzó la calle hasta llegar a las oficinas del PT, donde las secretarias y el guardia de seguridad lo recibieron con un abrazo.