El Universal
El magistrado Raner Collins ordenó indemnizar con 350 mil dólares a los familiares del indocumentado Ricardo Olivares Martínez, al considerar que el agente que disparó al migrante lo hizo sin que defendiera su vida
San Diego.- Una corte federal en Arizona aceptó hoy por primera vez que un patrullero fronterizo disparó contra un indocumentado mexicano sin que la vida del agente estuviera en riesgo ni el migrante lo amenazara.

Gracias a una averiguación de la división de derechos civiles de la Oficina de Investigaciones Federales (FBI), el magistrado Raner Collins ordenó indemnizar con 350 mil dólares a los familiares del indocumentado Ricardo Olivares Martínez, al considerar que el agente que disparó al migrante lo hizo sin que defendiera su vida.

El juez sin embargo redujo la indemnización planteada inicialmente en un millón de dólares al considerar que el indocumentado corría para tratar de evitar ser arrestado por el agente Cesar Cervantes en el 2003.

El magistrado sentó un precedente al aceptar que la muerte del indocumentado de, en ese entonces, 22 años de edad no fue justificada.

Collins determinó por escrito que el agente Cervantes "no estaba en peligro inminente por parte del fallecido, y el occiso no estaba a punto de cometer el delito de poner en riesgo la vida de otro".

El oficial había reportado que disparó porque Olivares se disponía a tomar piedras para agredirlo.

La averiguación federal precisó en cambio que Olivares quiso huir a México con otros indocumentados pero no pudo saltar la barda limítrofe y al aproximarse el agente Cervantes intento alejarse, todo en menos de siete segundos, tiempo en que el oficial le disparó.

La Patrulla Fronteriza se abstuvo de confirmar si el oficial Cervantes continúa en el sector de Tucson pero informó que evaluará con la Procuraduría Federal en Arizona la posibilidad de apelar la decisión del magistrado.