Lima. - Los cuerpos de nueve estudiantes y un profesor víctimas de una matanza en 1992 en Perú fueron posteriormente exhumados e incinerados para evitar su hallazgo, reveló el miércoles un militar durante el juicio que se le sigue al ex presidente Alberto Fujimori por ese caso.
Fernando Lecca, un ex agente que se considera 'un soldado' que acataba órdenes sin "reclamo ni murmuraciones", narró en el juicio a Fujimori por presunta violación de derechos humanos, que al día siguiente de la matanza de la Universidad de La Cantuta fue a donde estaban enterrados los estudiantes y el profesor.

"Veo que estaban emanando sangre y recomiendo trasladar los cuerpos de las víctimas porque estaban mal enterrados", dijo, tras indicar que se les ordenó buscar un sitio para su traslado.

"En la quebrada, bajamos ahí los cadáveres, lo que habíamos encontrado, y se procedió a incinerarlos," dijo Lecca, quien se había negado a declarar en la audiencia del lunes.

El agente declaró en el proceso al ex presidente a Fujimori donde se le involucra en dos matanzas ocurridas en 1991 y 1992 en Lima, donde murieron en total 25 personas a manos del grupo militar Colina en operativos contra presuntos terroristas.

En el juicio contra Fujimori se busca establecer si éste conocía u ordenaba las operaciones del grupo Colina de Barrios Altos (1991) y la del caso La Cantuta (1992). De ser declarado culpable, el ex mandatario podría pagar hasta 30 años de cárcel.

Lecca aseguró que no ejecutó a nadie en La Cantuta, pero reconoció que en 1991 participó disparando por orden del capitán Santiago Martin Rivas en el operativo en Barrios Altos en el que 15 personas, incluido un niño, fueron asesinadas bajo sospecha de pertenecer a la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso.

"Yo disparé pero al niño lo mató el agente Wilmer Yarlequé", dijo, al afirmar que la orden de abrir fuego la dio el jefe del grupo, Santiago Martin Rivas.