Londres, Inglaterra.- Precisa el premio Nobel que descubrió en 1953 junto a Francis Crick la estructura de la doble hélice del ADN humano, las diferencias de coeficiente intelectual entre individuos de distintas razas
Genio y figura, James Watson, el hombre que descubrió en 1953 junto a Francis Crick la estructura de la doble hélice del ADN humano, justifica hoy en la prensa británica su polémica teoría sobre la supuesta base genética de las diferencias de coeficiente intelectual entre individuos de distintas razas.

El Nobel de medicina de 1962, que ha venido al Reino Unido para promocionar su último libro, "Avoid Boring People: Lessons from a Life in Science" (No aburrir a la gente: lecciones de una vida dedicada a la ciencia), vio cómo el Museo de la Ciencia de Londres cancelaba esta semana una conferencia que debía pronunciar allí a raíz de unos comentarios suyos, tachados de racistas.

El pasado fin de semana, Watson, de 79 años, declaró al dominical The Sunday Times que era pesimista sobre Africa porque las relaciones sociales de Occidente hacia ese continente se basan en la creencia de que "la inteligencia de los africanos es como la nuestra", algo que, según él, contradice las pruebas científicas efectuadas.

En un artículo para The Independent, Watson pide hoy disculpas por las ofensas que su afirmación de que los africanos son menos inteligentes que los occidentales hayan podido causar, pero se ratifica en que el estudio de los genes puede ayudar un día a comprender las variaciones de inteligencia entres los individuos.

El científico norteamericano dice comprender muchas de las reacciones provocadas por sus palabras y afirma que no quiso decir en su controvertida entrevista que Africa es "como continente genéticamente inferior".

"No hay, en mi opinión, base científica alguna para semejante creencia", escribe Watson, quien, sin embargo, da a entender en su artículo que los genes pueden explicar muchos rasgos del comportamiento individual, entre ellos la inteligencia y la proclividad a la delincuencia.

"Una de cada tres personas que buscan trabajo en las oficinas de empleo temporal de Los Angeles (EU) es o un psicópata o un sociópata", afirma el científico, que se pregunta si esas condiciones son una consecuencia directa del entorno o de la herencia genética de los individuos.

"La secuenciación del ADN debería darnos la respuesta, agrega el investigador, que se dice preocupado por la posibilidad de que "algunas personas sean malvadas de modo innato" para añadir inmediatamente que "la ciencia no está para tranquilizarnos sino para responder a preguntas al servicio del conocimiento".

"Si averiguamos hasta qué punto los genes influyen en el comportamiento moral de los individuos, nos ayudará a comprender cómo influyen en nuestras capacidades intelectuales", dice Watson.

El premio Nobel explica que en su instituto, el Cold Spring Harbor Laboratory, en Longs Island, se investigan actualmente los defectos del desarrollo cerebral de origen genético que resultan frecuentemente en fenómenos como el autismo o la esquizofrenia.

Según el científico, es igualmente posible que se descubra que las diferencias en los genes involucrados en el desarrollo del cerebro están en la base de las diferencias en la capacidad de las personas de realizar distintas tareas mentales.

"En algunos casos, el funcionamiento de esos genes puede llevar a comprender las variaciones en el coeficiente intelectual o por qué algunas personas brillan en poesía, pero son terribles matemáticos", dice Watson, según el cual parece haber una fuerte relación entre la capacidad para las matemáticas y el autismo.

"Por eso, al estudiar el autismo y la esquizofrenia, creemos que podremos llegar a comprender mejor el fenómeno de la inteligencia y, por ende, de las diferencias de inteligencia" entre las personas, agrega Watson, quien niega que afirmar esas cosas no es "ceder al racismo".

"No se trata de un debate sobre la superioridad o la inferioridad, sino de entender por qué algunas personas son grandes músicos y otras, grandes ingenieros", añade.

Perseguido por la polémica, Watson tiene previsto intervenir este fin de semana en un instituto de ciencias biológicas - el Centre for Life - de Newcastle (noreste de Inglaterra), y los organizadores se han distanciado ya de sus opiniones aunque mantienen la invitación.

En el llamado Festival de las Ideas, de Bristol (suroreste), dicen que esperan todavía que Watson se explique antes de decidir si cancelan o no el acto previsto mientras que en la universidad de Cambridge se ha producido un fuerte debate entre estudiantes a favor y en contra de que se le deje hablar allí el martes.