El autor galés Ken Follett presenta la edición en castellano de "El invierno del mundo", segunda parte de su trilogía "The Century". Foto EFE/Kote Rodríguez.
Carmen Naranjo/EFE-Reportajes
Cerca de una treintena de novelas y más de cien millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Son las apabullantes cifras que preceden al galés Ken Follett
Madrid, España.- Sus apariciones son dignas de toda una estrella cinematográfica y las presentaciones de sus libros, espectaculares puestas en escena.

 Si el pasado año presentó la edición en castellano de "La caída de los gigantes" en medio de una gran nube de vapor producida por un antiguo tren de los años veinte en la vieja estación madrileña de Atocha, la segunda parte de la trilogía, "El invierno del mundo", no ha merecido menos.

Así, convocados los periodistas en los jardines de la Embajada de Italia en Madrid, un edificio que fue la sede del Ayuntamiento durante la Guerra Civil, Ken Follett  apareció a bordo de un antiguo camión militar acompañado de tres milicianos hasta llegar a un escenario compuesto por sacos terreros a modo de parapeto.

LA CONVULSA EUROPA DE ENTONCES

Y es que la Guerra Civil española es uno de los escenarios de las peripecias de los protagonistas de este segundo volumen de la trilogía, que recorre los acontecimientos históricos del siglo XX a través de tres generaciones de cinco familias.

Los inicios del nazismo dan comienzo a esta nueva entrega, en la que volvemos a encontrarnos con los potentados Fitzherbert; los  Peshkov, hermanos rusos de la Unión Soviética; los Williams, una familia obrera de Gales; los Dewar, estadounidenses de clase media alta; y los Von Ulrich, una familia alemana venida a menos.

Todos ellos nos harán viajar a través de una Europa en ruinas, asolada  por las guerras y los conflictos ideológicos: la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil española, el bombardeo de Pearl Harbor y la era de las bombas atómicas americanas y soviéticas son los turbulentos escenarios a los que acude Follett.

La trilogía "es la historia de mis abuelos y de los tuyos, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma, es la historia de todos nosotros", aseguró el autor cuando presentó el primer volumen.

Y LA EUROPA DE HOY

Y de la historia se puede aprender mucho, sostiene el escritor, que se resiste a dar un diagnóstico ya que cree debe ser cada lector el que saque sus propias conclusiones.

No obstante, reconoce un "paralelismo claro" entre los años treinta, década con una gran depresión económica, y la situación actual que atraviesa Europa, ya que -dice- todavía no hemos sido capaces de resolver el problema de los ciclos económicos ni nadie sabe cómo hacerlo.

Pero, aclara, "la gran diferencia entre ambas épocas es que ahora los ciudadanos confían más en la democracia que entonces", y por ello está convencido de que "las cosas se van a resolver".

"HAY QUE OFRECER AL LECTOR UNA HISTORIA QUE CONMUEVA"

Ken Follet es un apasionado de su oficio y escribir "es lo más interesante" de su vida, confiesa el escritor, cuyo objetivo es que "la gente apague la televisión y lea un libro".

Para conseguirlo, está convencido de que hay que ofrecer al público algo con lo que puedan disfrutar y la fórmula es sencilla: hay que escribir un libro que conmueva a los lectores, que consiga una reacción emocional y si es así, "el relato tendrá éxito, si no, no lo tendrá", ha asegurado.

Las historias deben llegar  al corazón de los lectores porque, en su opinión, "no importa cuán bien escrito esté un libro si no toca los sentimientos".  

"El libro será un éxito si suscita emociones, pero si la historia no establece ningún vínculo sentimental con los lectores será un fracaso",  considera este autor de "best seller", un género que en su opinión es tan bueno como cualquier otro.

Y eso que asegura que nunca mira el mercado ni los libros que se venden bien a la hora de ponerse a escribir. Sólo piensa en cómo se sentirá la gente al leerle "y no sobre si quieren una historia sobre una escuela de niños magos o de vampiros sexy", insiste Follett.

Aunque, confiesa que siempre quiere vender más libros que la última vez. "Estoy encantado con los millones de lectores que tengo en España pero me gustaría conseguir con 'El invierno del mundo' más de los que tuvo 'La caída de los gigantes'",  con la que conquistó  a más de 1 millón de lectores en lengua castellana.

"Lo que quiero es que la gente compre mi libro y no el de J.K. Rowling", señala Ken Follet,  que compite en las listas de los más vendidos con "Casual Vacancy", la primera novela para adultos de la también célebre escritora británica J.K. Rowling, creadora de la saga de Harry Potter.

Pero su hito de ventas sigue siendo «Los pilares de la tierra» y, asegura, su preferido. Recuerda orgulloso cómo, al plantearlo a sus editores, le recomendaron que escribiera un "thriller" en lugar de una historia sobre arquitectura de catedrales.

Una afición, la de la arquitectura de catedrales, que contrasta son su agnosticismo, explica Follett, nacido nació en Cardiff (Gales) el 5 de junio de 1949, en el seno de una familia profundamente religiosa. Fue el mayor de tres hermanos, y sus padres no permitían a sus hijos ver la televisión, ir al cine o escuchar la radio.

Según explica su biografía oficial, la mayor fuente de distracción para el joven Ken eran los cuentos que le narraba su madre y las fantasías y aventuras que imaginaba él mismo.  

Empezó a leer muy pronto; los libros se convirtieron en su mayor placer y la biblioteca en su lugar favorito: «Yo no tenía muchos libros y siempre estaré agradecido a la biblioteca pública. Si no hubiera podido acceder a aquellos libros gratuitos, nunca me habría convertido en un lector voraz, y si no eres lector, jamás podrás ser escritor».

DESTACADOS:

* La presentación de la edición en castellano de "El invierno del mundo" transformó los jardines de la Embajada italiana en Madrid en un escenario de la Guerra Civil Española, conflicto que aparece en esta obra que sigue a "La caída de los gigantes".

* Ken Folett reconoce un "paralelismo claro" entre los años treinta económica, y la situación actual de Europa. La gran diferencia es que ahora los ciudadanos confían más en la democracia que entonces, y por ello está convencido de que las cosas "se van a resolver".

* El escritor galés sostiene que hay que escribir un libro que conmueva a los lectores, que consiga una reacción emocional y si es así, "el relato tendrá éxito, si no, no lo tendrá".