Sudáfrica es más que el Mundial, son problemas sociales que esperan solución. Fotos: Especial
Marcelo R. Androetto (dpa)
El paisaje que ofrece la pobreza "rutera" en Sudáfrica golpea tanto como en otros países del Tercer Mundo: niños visiblemente desnutridos juegan al fútbol sobre un terreno baldío
Kimberley, Sudáfrica.- Los carteles en la ruta que advierten "-Peligro!", "-Sin cerca!" pueden tomar por sorpresa por unos segundos al foráneo, que enseguida comprende el por qué: cientos de casas hechas de chapa, madera y cartón se yerguen a uno y otro lado, como testimonio de la "otra" Sudáfrica anfitriona del Mundial 2010.

Los 500 kilómetros que separan la ciudad de Kimberley -hogar de la selección de Uruguay hasta hoy- del estadio Soccer City de Johannesburgo -donde la "celeste" se jugará el viernes ante Ghana el pase a semis-, son una invitación a descubrir aspectos de la realidad que ante la fiebre mundialista pueden caer en el olvido.


Los contrastes son evidentes, entre la realidad de muchos sudáfricanos y lo que refleja el Mundial


El paisaje que ofrece la pobreza "rutera" en Sudáfrica golpea tanto como en otros países del Tercer Mundo: niños visiblemente desnutridos juegan al fútbol sobre un terreno baldío, mientras una mujer, quizá la madre de alguno de ellos, lava a mano en el fondo de su casita de chapa. Por la cantidad de ropa tendida, se ve que se trata de una familia numerosa.


A pesar de todo, los niños y jóvenes no pierden esperanza ni deseos de superar su situación


Más allá, hay unas pocas luces en las calles, mucha basura y un cementerio de autos viejos. Y más acá un hombre mayor cavando con un pico y una pala en el patio de una casa que se viene abajo, pero en la que todavía flamea una banderita desteñida de los "Bafana, bafana".


La pobreza en que viven muchos sudafricanos es palpable


Las rutas turísticas evitan mostrar esta parte de Sudáfrica, desplazada y oculta por el furor mundialista


Los pobladores no pierden la esperanza de que las cosas mejoren, apoyándose en la cobertura mediática que ha dejado el Mundial