Una de las celebraciones familiares más esperadas durante el año en Estados Unidos es `Thanksgiving'; o Día de Acción de Gracias
Y es que aunque esta tradición no se celebra en muchos países en Latinoamérica, millones de inmigrantes festejan este día como si fuera suyo. Más cuando la fecha les garantiza, no sólo darle gracias a Dios por todos los favores recibidos, sino además un fin de semana largo, acompañado por la familia y una suculenta cena.

Cada país contribuye con su propio estilo al gran banquete, donde además del tradicional pavo se puede disfrutar de diversos acompañamientos típicos de cada región como postres y ensaladas. Mientras en la mesa mexicana no puede faltar el chile y en la colombiana el postre de las tres leches, los argentinos se dan el lujo de cambiar el pavo por un buen asado.

A la hora de organizar la fiesta, nada mejor que tener todo listo a tiempo. Lo primero es hacer la lista de invitados; como parte de la cultura latina, todos están incluidos. Entre amigos y familia la mesa se hace grande y es mejor confirmar primero antes de quedar corto con la comida.

Una vez se confirme el número de personas, hay que decidir el platillo adecuado para todos los comensales y darle paso a la decoración. Los colores de otoño siguen siendo protagonistas, así que se puede dar rienda suelta a los tonos naranja, rojo, expreso y amarillo.

Finalmente no hay que olvidar la apariencia, tan importante como la cena y la decoración. Si se es el anfitrión de la fiesta, hay que lucir como tal. Una vez llegados los invitados hay que relajarse, dejar que la fiesta entre en calor y disfrutar de la cena con los seres queridos.