Bruselas, Bélgica.- El comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, se mostró desfavorable el miércoles a la idea de una división de Kosovo, a menos que serbios y kosovares estén de acuerdo en esta solución para resolver la cuestión del estatuto de la provincia serbia de mayoría albanesa.
"La Unión Europea permanece fiel a los principios que guían al Grupo de Contacto (para Kosovo), que no incluye la división", declaró Rehn en una conferencia de prensa conjunta con el ministro serbio de Relaciones Exteriores, Vuk Jeremic.

Esos principios del Grupo de Contacto (Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania) precisan la importancia de un Kosovo multiétnico, de la descentralización y del respeto de los derechos europeos.

Incluso se estipula que no es necesario "ningún cambio del territorio actual de Kosovo, es decir ni división, ni unión de Kosovo con ningún otro país o una parte de otro país".

Pese a todo, Rehn no descartó completamente esa posibilidad, aunque reservándola a un acuerdo de las dos partes.

"Casi cualquier solución aceptable para Belgrado y Pristina, si pueden ponerse de acuerdo en una solución, es aceptable para la UE", indicó.

Pero el primer ministro kosovar, Agim Ceku, ya rechazó esta idea, mientras que el canciller serbio Jeremik reiteró el miércoles en Bruselas que su país "se opone con firmaza a cualqueir tipo de división de Serbia".

Las negociaciones por el futuro estatuto de Kosovo se encuentran en punto muerto desde que Moscú, aliado de Belgrado, rechazó la propuesta del Consejo de Seguridad de la ONU que preveía la independencia bajo supervisión internacional de esta provincia de Serbia, que posee un 90% de población albanesa.