El historiador Jean Meyer afirma que el orgullo personal del presidente Sarkozy es un factor que detonó este lío diplomático. Foto: Vanguardia/Especial
Excélsior
El historiador Jean Meyer afirma que el orgullo personal del presidente Sarkozy es un factor que detonó este lío diplomático
México, DF.- Jean Meyer es tajante: "Es un asunto lamentable, pero demasiado previsible. No sólo porque el presidente Nicolas Sarkozy, personalmente, desde hace cinco años, se ha metido muchísimo en la defensa de (Florence) Cassez -cuando vino a México en visita oficial, en 2009, pensaba regresar a París con ella en su avión-, sino por la inusual participación de la clase política francesa".

Desde hace años, explica el historiador de origen francés, "hay un comité de defensa de Cassez, que agrupa la friolera de 300 diputados, senadores y alcaldes, de todos los colores políticos. Prácticamente no ha habido un fin de semana que no venga a México uno de esos 300 a visitarla. Esto, aunado a que el presidente le ha hablado 10 o 12 veces en los últimos años".

El doctor en Historia por la Universidad de París, quien ha seguido de cerca la opinión pública en su país natal, explica que el actuar del mandatario galo se debe a que, cuando asumió su cargo, anunció que su política exterior se definía, en pocas palabras, como la defensa de los derechos del hombre y de la mujer en el mundo entero.

"Él decidió que el caso Cassez era asunto suyo y su orgullo personal está metido en esto. No veo en todo esto un vulgar o un bajo electoralismo. No pongo en duda la generosidad y el entusiasmo personal del presidente, pero eso lo llevó a unos extremos donde todo se confunde", agrega.

Hay que recordar que dos naciones que esperaban estrechar este 2011 sus relaciones a través de las más de 300 actividades que integraban el Año de México en Francia, viven una zozobra desde el lunes pasado, cuando el presidente Sarkozy dio a conocer su decisión de dedicar esta festividad a reflexionar sobre el caso de Cassez, quien cumple en México una sentencia de 60 años por complicidad en secuestro.

Este condicionamiento hizo que el gobierno mexicano cancelara su participación hasta que sea retirada dicha exigencia.

Francia se equivocó

El director de la revista Istor considera que el gobierno francés se equivocó, y que el mexicano hizo bien en retirarse. "Es una crisis diplomática, pero no afecta a profundidad las relaciones bilaterales que se dan en economía, cultura, turismo e intercambios universitarios. Ni los franceses van a boicotear la economía o el turismo mexicanos ni viceversa. La vida va a seguir igual, eso sí, con un enfriamiento que durará hasta las elecciones presidenciales francesas de 2012".

Carta abierta

"Exigimos que el presidente de la República francesa revierta su decisión de dedicar el Año de México en Francia a Florence Cassez y reafirmamos nuestra amistad con México". Así finaliza la "Carta abierta al gobierno francés" que firman unos 50 investigadores y académicos galos, de distintas universidades, que responsabilizan a su gobierno y a los partidos políticos de esta nación europea por la cancelación de esta actividad.

"No se puede pedir a los artistas, escritores y científicos franceses, y tampoco a los mexicanos, que acepten ser utilizados como medio de presión en asuntos que pertenecen al ámbito de la justicia", apunta el documento.

Esta petición que circula desde ayer en ambos países, comenta Jean Meyer, es muy relevante porque "es lanzada por universitarios que han trabajado sobre México, que lo conocen, que lo siguen y respetan su cultura".