Javier Valdez Cárdenas/La Jornada
El autor de Los albañiles manifestó que muchas veces la cultura es considerada uno de los peldaños en la escalera de la educación; pero la cultura tiene su propia escalera y debe considerarse producto imprescindible.
Culiacán, Sinaloa.- La cultura es la mayor riqueza de México y debe convertirse en artículo de primera necesidad, en vez de la actividad que se realiza durante el tiempo que queda libre, afirmó el escritor y periodista Vicente Leñero, al recibir el Premio Letras de Sinaloa, durante la octava edición de la Feria del Libro Los Mochis, que culminó este sábado en el municipio de Ahome.

"El artista es lo de menos, es la obra la que se transforma en patrimonio; sorprende el distanciamiento con que muchos de nuestros dirigentes parecen situarse frente a la cultura. La clase política, empresarial y eclesiástica, se antojan refractarias a la avidez cultural", sostuvo.

Sergio Jacobo, director del Instituto Sinaloense de Cultura, señaló que este primer premio de Letras de Sinaloa a Leñero no podía arrancar de mejor manera; definió al homenajeado como "uno de los grandes personajes de la cultura mexicana, maestro por los cuatro costados, referente imprescindible para entender la cultura y la realidad nacional. Es miembro de la santísima trinidad de dramaturgos mexicanos: Hugo Argüelles, Emilio Carballido y él".

Entregarle este reconocimiento, agregó, "es homenajear a grandes como Julio Scherer, fundador de la revista Proceso, junto con Leñero, pero también al gremio periodístico del país".

Jacobo manifestó que la ciudad de Los Mochis, cabecera municipal de Ahome, es dueña de una noble tradición de gente dedicada al trabajo, reconocida por su talento y buen talante, de empuje y creatividad, lo que ha permitido que esta feria se haya consolidado como una de las mejores en el noroeste del país.

Ética y belleza en su obra

El escritor Élmer Mendoza leyó el acta del jurado, que estuvo conformado por Adolfo Castañón, Vicente Quirarte y Enrique Serna. En el acta, éstos reconocieron a Leñero por su congruencia ética, en cuya obra conviven el rigor estético y la autoridad moral.

El guionista, narrador, dramaturgo y periodista manifestó que la mayor riqueza de México "está en la cultura, la que se hizo, la que se hace hoy y la que está por hacerse; habría que convertir la cultura en artículo de primera necesidad".

El autor de Los albañiles manifestó que muchas veces la cultura es considerada uno de los peldaños en la escalera de la educación; pero la cultura tiene su propia escalera y debe considerarse producto imprescindible.

"A veces los peldaños se entrecruzan; la cultura pertenece a la identidad y es tan básica y alimenticia como nuestra tortilla y frijoles; tan indispensable como el agua y la vivienda, y tan gratificante como el amor. algunos la consideran como actividad para el tiempo que queda libre, siendo que debería preñar el régimen de nuestras vidas como punta de lanza, sustento y contrapunto para una sociedad empeñada en las exigencias económicas."

Dijo que más que los escritores y sus obras, lo importante es lo que éstas crean en los espectadores y lectores.

"El valor de un libro no se mide por el precio del volumen... su valor reside en lo que motiva y en que hace crecer al corazón humano", expresó.